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Sistiaga no seguirá en San Juan B, que se relaja

Los remeros de San Juan-Sumelec B, ayer en La Perla. / ARIZMENDI
Los remeros de San Juan-Sumelec B, ayer en La Perla. / ARIZMENDI

O.O.G. SAN SEBASTIÁN.

Tras ascender el domingo a la Liga ARC-1 al superar en el play-off a Portugalete, Hibaika y Orio B, los remeros de San Juan-Sumelec B disfrutaron ayer de una merecida jornada de recuperación en las instalaciones del centro de talasoterapia La Perla, uno de los patrocinadores del club.

Por su parte, Francis Sistiaga, el entrenador que ha dirigido al equipo este año, no seguría al frente del mismo por motivos laborales. «Vivo, entreno y trabajo en Pasai Donibane, pero ahora mismo la empresa me requiere más tiempo y no voy a poder comprometerme con el club con la misma dedicación», explica el técnico.

De su mano, San Juan B ha culminado el ascenso después de finalizar la Liga ARC-2 en segunda posición, por detrás de Lapurdi. Los de Iparralde, dirigidos por el también sanjuandarra Guillermo Somoano, han sido el coco de la competición con once victorias, mientras que los pasaitarras han logrado cinco -Erandio, Portugalete, Elantxobe, Pasai Donibane y Castro Urdiales-.

Llegaron a la última jornada aún con opciones de título, aunque eran remotas. «La temporada ha sido muy buena. No hay que olvidar que nosotros somos un equipo filial en el que el primer objetivo es la formación de los chavales y, además, nos enfrentábamos a equipos que muchos eran primeras tripulaciones», valora Sistiga.

San Juan, un club de cantera con dos traineras masculinas y otra femenina, recuperó el filial el pasado año gracias a un convenio con Oiar-tzungo Itsaslapurrak. Bajo el nombre de Oiartzun y la dirección de Rufo Urtizberea, ganó la ARC-2 y el derecho a subir a la ARC-1, algo que finalmente no hizo al no poder Oiartzun dar continuidad a un trabajo que estaba dando frutos.

Sistiaga sostiene que «no era fácil de gestionar el repetir otra vez en la ARC-2. Para el club lo importante es formar remeros para ir incorporándolos al primer equipo. Pero el remero quiere estar en la máxima división posible. Y asumir que vas a estar otra vez en la ARC-2 y encontrarte un rival que está por encima, es complicado. Además, alguno podía tener expectativas de estar en el primer equipo».

Ha trabajado «muy a gusto» con «un grupo muy majo» y «de calidad». Es consciente de que el nivel de la ARC-1 es «alto. El club prefiere estar lo más arriba posible porque así el salto a la ACT no será tan acusado». Corre el riesgo de sufrir como Orio y Hondarribia, pero «lo importante es tener un grupo de chavales en el agua. Son la base del futuro».

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