Remo

Cuando el resultado es secundario

Las traineras de Orio B y Hondarribia B afrontan los primeros metros en la regata de la Liga ARC-1 disputada en Donostia, con Arkote al fondo. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Hondarribia y Orio relativizan los apuros de sus filiales en la ARC-1 y anteponen la labor de formación

OSKAR ORTIZ DE GUINEASAN SEBASTIÁN.

Ya sea en el fútbol, en el ciclismo o en el remo, la formación de los jóvenes deportista siempre va a ser la principal función de un equipo filial. O debería serlo. Pero para pulir sus perlas, ¿es mejor hacerlo siendo cola de león o cabeza de ratón? ¿Es mejor pasar los apuros que están viviendo Orio B y Hondarribia B en la Liga ARC-1, o respirar con holgura como San Juan B -con varias banderas en sus vitrinas-, Donostiarra B o incluso San Pedro B en la Liga ARC-2?

La próxima temporada, Hondarribia B regresará a la ARC-2, categoría en la que ya militó entre 2013 y 2015, periodo en el que fue uno de los gallos de la competición, también con Aner Etxart de técnico. Ahora cierran la ARC-1 con trece puntos en doce jornadas, lo que les lleva al descenso directo.

Orio-Babyauto B, por su lado, ocupa la penúltima plaza, a dos puntos de Portugalete y a siete de Arkote, que a falta de tres regatas se libraría del play-off de permanencia. Los de Plentzia tomaron aire el pasado fin de semana en su regata, mientras que los de Iñaki Errasti fueron muy castigados por las centésimas.

Los presidentes de ambas entidades relativizan la discreción de los resultados de este verano y muestran su «satisfacción» por la marcha de sus canteranos. Ambos, además, coinciden en que prefieren ser «cabeza de ratón. En la ARC-2 podrías trabajar con más tranquilidad y el remero también disfrutará más al lograr mejores resultados o incluso alguna bandera. Pero el deportista de por sí es ambicioso, siempre quiere estar lo más arriba posible y es normal que ellos prefieran estar en la categoría superior», señala Joxemi Elduayen. Los hondarribiarras llevan dos décadas con filial.

El oriotarra Ibon Huegun suscribe estas palabras. «Lo importante para las segundas traineras es la formación de los remeros por encima de los resultados. Para la viabilidad del club es más trascendente trabajar con la cantera que los resultados que puedan conseguir».

La pasada primavera, San Juan B se tuvo que inscribir en la Liga ARC-2, dado que no pudo dar continuidad a su convenio con Oiartzun y, por tanto, no pudo participar en la ARC-1, a la que ascendió al término de la pasada temporada. El club que preside Xabier Arraras prefería bogar en el primer grupo, donde la competitividad es mayor, ya que venían de dominar la ARC-1 y deseaban ver también la evolución del bote que prepara Francis Sistiaga. «No cabe duda de que te fogueas más en la ARC-1 y nosotros en las tres regatas que quedan vamos a luchar por intentar mantenernos», sostiene Huegun. «Pero siempre teniendo claro el principal objetivo», convienen.

«El remero disfruta más en la ARC-2 al lograr mejores puestos pero es ambicioso y quiere estar en la ARC-1» Joxemi Elduayen, Presidente de Hondarribia

«Para la viabilidad del club es más trascendente trabajar con la cantera en el filial que sus resultados» Ibon Huegun, Presidente de Orio

Antxon Corman, presidente de San Pedro, también ha hecho referencia alguna vez a que para los jóvenes son más gratificantes las alegrías en la ARC-2 que los palos en la ARC-1. Su técnico, Ramón Erostarbe, subraya la importancia de tener a los chavales motivados y con un gran ambiente por encima de las penurias clasificatorias, algo que ya comprobó hasta 2015 en Zumaia B, que este año no ha salido al agua. Se trata de sembrar en la cantera con la esperanza de cosechar remeros para subir a la primera trainera.

El salto al primer equipo

Elduayer remarca que «este año dos remeros que estaban en el B están en la ACT». Se refiere a Xabier Velasco y a Meltxor Amunarriz, que con 21 años emigró a San Juan al entender que tenía más asequible el salto. En 2016 se asentaron en el A Bikendi Alza y Galder Ezponda. Al menos media docena dejó el remo. «Eso se acusa en el nivel que das en el agua. Pero el remo es así, vivimos ciclos. Y tras uno al alza te llega la vuelta cuando subes algunos remeros y otros dejan al ver que no lo hacen. No andamos sobrados de gente, pero todos son canteranos».

Con Martxel Aldai, Aritz y Unai Lizarralde y Xabier Manrique en el A, Josu Ostolaza cedido en San Pedro y alguna baja, los aguiluchos sufrieron para sacar el segundo bote. Aseguran que es la primera vez que Orio B recibe algún cedido -de Zumaia y Santurtzi-, cuando han solido prestar ellos. Y recurrieron a algún otro como el veterano ex de Castro José Antonio Cuero y a dos juveniles. «Para 2018 habrá algún juvenil más. Lo importante es tener la segunda trainera en el agua para asegurar el futuro», concluye Huegun.

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