Remo

«La idea inicial era que el bote flotara»

La trainera Xubero de Lapurdi, en una de sus primeras regatas disputadas este verano.
La trainera Xubero de Lapurdi, en una de sus primeras regatas disputadas este verano. / UNANUE

Somoano, técnico de Lapurdi, está «disfrutando un montón» al frente del líder de la ARC-2. En su estreno, la Xubero está liderando la tercera división en pugna con San Juan B, con quien se juega el ascenso directo

OSKAR ORTIZ DE GUINEAZUMAIA.

Cuando allá por otoño Bixente Echegaray, presidente de Ur Joko, propuso al expatrón de San Juan Guillermo Somoano (Pasai Donibane, 1979) y el preparador físico Beñat Barrio, tomar las riendas de la nueva trainera que estaban tratando de impulsar en Iparralde, ninguno de los tres pensaba que nueve meses después iban a liderar la Liga ARC-2 en dura liz con San Juan B.

«El único objetivo que nos planteaba era que la trainera flotara», recuerda Somoano. El sanjuandarra se había desvinculado del remo en 2007, tras cuatro temporadas -tres en la ACT y la cuarta en la ARC-1- como patrón de San Juan, club en el que había ingresado con nueve años. «Lo dejé al tener el primero de nuestros dos hijos. Aunque tenía el gusanillo ahí dentro, nunca habría pensado que volvería al remo. Pero soy un salsero y me animé pronto. La mujer me entendió, al fin y al cabo me conoció remando».

Su única duda fue que nunca había entrenado a un equipo, pero «era bonito poner en marcha un proyecto». La materia primera eran varios remeros del club Ur Joko de Donibane Lohizune y un grupo de veteranos del Ibaialde de Anglet. «Xabi Sein, Beñat Urchegui, Battit Ondicola y Unai Villacorta -ex de Hondarribia y de San Juan- ya habían remado en Ur Joko. Alexis Beraza lo hizo en 2015 en Oiartzun. Pero había otros que venían de la pelota, el rugby o los ultratrail y han aprendido a remar conmigo y han ganado ya banderas, lo que es una ilusión. Otros remaban por ocio», apunta.

El internacional en banco móvil del Aviron Bayonnais Julien Despres no ha podido remar por motivos laborales y Pierre Laporte, que también procede del móvil, tampoco puede entrenarse. Toda la tripulación es de Iparralde, incluida Ainara Goñi, ex de Hibaika, que iba a ser la patrona. «Lo hace bien y me ayuda en los entrenamientos cuando quiero ver algunos detalles desde la zódiac. Le falta animarse en alguna regata». Es por ello que Somoano ejerce de patrón, lo que no era su idea. «Ya habré tenido que bajar diez o doce kilos», indica entre risas.

¿Dónde te has metido?

Con esos mimbres, Echegaray le sugirió un consejo: «'Ve tranquilo', me dijo, 'no les aprietes'. Muchos no estaban acostumbrados a una dinámica de entrenamientos o a un cuidado en la alimentación... Así que empezamos con cuatro entrenamientos semanales, de los que uno íbamos al agua, luego pasamos a cinco y ahora ya seis. No hay secretos y les dije a los remeros que si queríamos competir en la ARC-2, debíamos prepararnos como los demás. Que iríamos paulatinamente pero no podíamos dar un paso atrás».

El origen fue un tanto en precario. «No tenemos una fosa para enseñar a remar, por lo que han aprendido en el agua, aunque algunos clubes ofrecieron la suya, lo que es de agradecer». Su trainera, de nombre Xubero, es una Erreka de 1996 que en 2006 adquirió Ur Joko. «Los remos también pasaron por clubes como San Juan o Santurtzi, pero estamos en el agua, que es lo que importa el primer año. Y se han sumado varios patrocinadores.

«Algunos remeros venían de la pelota o del rugby y, tras aprender a remar aquí, han ganado banderas»

«Ver remar a San Juan B, su bloque, es una gozada; nos falta hacer ese trabajo pero ya será en 2018»

Niega que sean «una selección. Son gente que viene de distintos sitios, pero no una selección». En este sentido, Somoano aún recuerda el día que invitó a su aita a un entrenamiento en la fase incipiente. «Vio lo que vio y me dijo si estaba seguro de dónde me había metido. Pero me había encontrado un grupo de gente muy sana, muy jatorra. Y estoy disfrutando un montón». Como detalle, el sanjuandarra, que vive en Oiartzun, veranea en Zumaia y entrena en Iparralde, apunta que «inscribimos un batel en la Liga Guipuzcoana. Casi todas las regatas remaron los cuatro que ya sabían remar, pero todo el equipo iba a verles y luego se quedaban a comer en San Juan. Me parecía increíble. Se generó un ambiente muy bonito y han hecho piña». Muchos hablan euskera, lo que facilita la labor a Somoano, que no domina el francés.

Cada semana alternan los entrenamientos entre Donibane Lohizune y Anglet. Dado los distintos orígenes de los remeros, la ARC les recomendó crear un club, Larrun Kosta, y tramitar la licencia con él. Debutaron en el descenso de Orio y «nos llevamos una sorpresa. Yo pensaba que haciéndolo bien podíamos rondar el octavo puesto, pero vimos que igual íbamos a andar bastante más de lo esperado». Son líderes.

«Al empezar, ni soñábamos con ganar una bandera, y llevamos siete». Admite que el bote gana enteros «en bare o en regatas de mar que no esté muy movido. Ver remar a San Juan B, que tiene el bloque hecho, es una gozada. Es lo que nos falta a nosotros, pero no hemos tenido tiempo. Ese trabajo ya lo tenemos que hacer de cara al año que viene». Si ganan la Liga, subirán a la ARC-1 y si hacen segundos, tendrán el play-off. «Nos la jugaremos hasta el último día con San Juan B. Hibaika y Donostiarra B van a decidir mucho porque van a más y están peleando las banderas» con la Xubero.

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