Remo

Donostiarra, el camino hacia la cresta de la ola

Ander Iriarte, Jon Sardón, Telmo Yurramendi, Aitor Aranegi y Niko Yurramendi, con la bandera lograda el domingo en Plentzia. / SARA SANTOS

OSKAR ORTIZ DE GUINEASAN SEBASTIÁN.

Las han pasado de todos los colores en los diez años que llevan en Donostiarra. Ahora estos cinco donostiarras disfrutan en la cresta de la ola, pero no olvidan sus vivencias hasta remontar el valle y «disfrutar» y saber «valorar» ahora en la cima. El patrón Ander Iriarte y los remeros Jon Sardón, Aitor Aranegi y los hermanos Telmo y Niko Yurramendi están viviendo una temporada que «nunca la habríamos imaginado», con la Bantxa ya clasificada para el play-off de ascenso a la ACT a falta de tres regatas, con diez triunfos de doce posibles en la Liga ARC-1, con un bronce en el Campeonato de Gipuzkoa tras Orio y Hondarribia, la sexta plaza en el de Euskadi tras los cinco botes que disputaron el estatal y «cada vez más gente en los recibimientos» y «pendiente de la trainera».

«Sabíamos que era posible, porque Orio, que ganó todas las regatas en 2012, Kaiku, Astillero y Ondarroa el año pasado ya dominaron en su día en la Liga ARC-1. Esperábamos andar bien, pero de ahí a disfrutar tanto...», subraya Aranegi.

«Ni en los mejores sueños», aporta Iriarte, titular de una popa que antes compartió con Asier López, Arkaitz Díaz o Juan Mari Lujanbio. «En Donostia hemos vivido años duros porque los resultados no se veían, pese a que entrenábamos con la misma gana que ahora», indica.

Hoy es fácil sumarse a Donostiarra, pero antes hubo momentos en los que remangarse para sostener el equipo. «Cada año había mucha gente que se iba, y los que nos fuimos quedando a veces lo hicimos por amor al club, seguramente sin tener la mayor ilusión del mundo. Sentíamos un compromiso, igual que hay gente en la directiva que ha seguido», expone Aranegi.

Todos proceden de Donostia Arraun Lagunak salvo Sardón, forjado en Ur Kirolak. «Cuando te va bien -afirma- igual no te acuerdas de lo que hemos pasado para llegar. Yo estoy orgulloso de los pasos que hemos ido dando hasta dar el salto de calidad de este año».

Niko Yurramendi, que se inició en Donostiarra B con 17 años, remarca que «yo sé lo que es ser último y penúltimo en regatas de la ARC-2. Y es una experiencia que todo remero debería vivir para valorar lo que supone ir progresando paso a paso». Los cinco destacan su cambio de mentalidad en las regatas, en las que «ahora sales con intención de ganar la bandera», algo a lo que «uno nunca se acostumbra».

El mensaje de Makazaga

Una charla con los cinco evidencia que ha calado en el vestuario la máxima que el entrenador, Igor Makazaga, se marcó al llegar a Donostiarra: «Regata a regata». El sanjuandarra pretendía que nadie se obsesionara con metas a largo plazo pensando en el play-off. «A mí me haría mucha ilusión ganar la Liga, algo que no está asegurado. Y ahora pensamos en ello: el domingo iremos a Hondarribia, después a Zarautz y Bilbao», plantea Telmo, el mayor de los Yurramendi a sus 28 años.

«Hemos vivido años duros en los que entrenábamos con las mismas ganas y no se veían los resultados» Ander Iriarte, Patrón de Donostiarra

«Cuando te va bien igual se olvida pero estoy orgulloso de los pasos dados hasta dar este salto de calidad» Jon Sardón, Remero de Donostiarra

«¿El play-off? A mí me haría ilusión ganar la Liga y es en lo que pensamos ahora; el domingo, a Hondarribia» Telmo Yurramendi, Remero de Donostiarra

«Orio, Kaiku u Ondarroa en 2016 ya hicieron años así; esperábamos andar bien, pero disfrutar tanto...» Aitor Aranegi, Remero de Donostiarra

«Yo sé lo que es ser último en la ARC-2, algo que todo remero debería conocer para valorar la progresión» Niko Yurramendi, Remero de Donostiarra

Viven la época dorada de la corta historia de Donostiarra, que en 2015 logró sus tres primeras banderas, y otra más en 2016, cuando se estrenaron en el play-off. A diferencia de hace un año, cuando «a última hora» arrebataron la plaza a Getaria, se sienten con «más confianza». La demostraron el sábado en Plentzia en una regata difícil, en la que «supimos mantener la remada, aguantar ahí y sacarle esos dos últimos segundos a Santurtzi», indica Sardón. «En otras regatas hemos abierto más diferencias, y cuando te ves por delante es más fácil», coinciden.

Como señala Iriarte, son conscientes de que «queda lo más duro y lo más bonito» en referencia a la posibilidad de ascender y a su papel en la Bandera de La Concha, en la que esta vez no serán los claros favoritos al octavo puesto. Pero cuesta extraerles de su pensamiento en la próxima cita de Hondarribia. «El entrenador ya mirará más allá».

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