Remo

Joseba Fernández: «Pienso que la Liga ha premiado al mejor equipo de la temporada»

El sanjuandarra Joseba Fernández posa esta semana en Pasai Donibane./MIKEL FRAILE
El sanjuandarra Joseba Fernández posa esta semana en Pasai Donibane. / MIKEL FRAILE
Joseba Fernández, entrenador de Urdaibai

OSKAR ORTIZ DE GUINEAPASAI DONIBANE.

Preocupado por esa lesión en los tendones de su brazo izquierdo que ponen en riesgo su futuro como remero, Joseba Fernández (Pasai Donibane, 1974) se ve aliviado al ganar la Liga Eusko Label. Ha salvado con nota su estreno en Urdaibai, donde ha vivido un torrente de sensaciones.

- ¿Cómo se siente?

- Como si me hubiera quitado la corona de encima (ríe). Hasta que no perdimos la Bandera de la Concha estaba muy tranquilo, con la sensación de que todo iba perfecto. Y de pronto, se dio la posibilidad del todo a la nada. Pasara lo que pasara el año iba a ser bueno, pero si se escapaba la Liga habría sido duro. Sin que nadie me presionara, tenía la sensación de tener gran peso encima. Y tras el triunfo de Hondarribia el sábado, más. Apenas dormí esa noche.

- ¿Tenía la sensación de que había mucho en juego y que en gran parte dependía de un sorteo?

- En Portugalete sabes lo que hay. Y si vas allá sin tener en cuenta las puntas de mareas, mucho más. Pero eso no está en nuestra mano. Pero no me gusta pensar que hemos decidido la Liga en la regata 18. Por el hecho de haber sido líderes las 18 jornadas, de haber ganado más regatas que nadie, de haber sido el único equipo que ha batido un récord de un campo de regatas, pienso que se premia al mejor de la temporada. Un triunfo de Hondarribia también habría sido justo, pero igual es un poco más que lo haya sido Urdaibai, en un año tan bonito e igualado.

- ¿Recordaba un año así?

- No. Lo más cerca 2013 con Orio, Hondarribia y Urdaibai, aunque se decidió pronto y Orio no tuvo opciones. Entre los tres más grandes y el resto ha habido más salto que nunca. En 2016 con San Juan nos metimos en la pelea en alguna regata y creo que la clase media no ha acertado tanto como en años anteriores.

- En una entrevista a primeros de agosto afirmó que si no ganaban La Concha o la Liga no se podría decir que su método es bueno.

- Igual en lugar de 'bueno' debí decir que sirve para ganar. Porque creo que vengo haciendo las cosas bien. Con un formato muy similar, en 2009 ganamos la Liga y un montón de banderas. Ahora es diferente. En aquella etapa Castro venía de perder y ahora sabía que estaba expuesto a la comparativa con una forma de hacer las cosas fenomenal porque había logrado el doblete. Compararme con eso era un reto mayúsculo. Y hoy puedo decir que hemos hecho 201 puntos, que son muchísimos, quizá propiciados por esa diferencia con la clase media... Además, en todas las competiciones hemos tenido posibilidades de ganar.

- ¿El título de Liga alivia el dolor por la derrota en La Concha?

- Sí, porque la Liga es tan importante como La Concha. Pero quiero matizar algo: la inmensa mayoría de los remeros remamos por La Concha. Sería absurdo obviarlo porque lo sentimos así. Deseamos las dos, pero La Concha es la esencia del remo pero la Liga premia al mejor del verano.

- Debió de doler perder así...

- Sobre todo porque la vimos muy cerca. Tuvimos la mala suerte de teniendo ventaja toparnos una mar extrema. Orio jugó sus cartas y ganó justamente, como nosotros la Liga.

- ¿Ha analizado qué les pasó?

- No lo he analizado como analizo otras cosas, porque por ahora no he querido ver el vídeo. Vi la regata en directo y con toda la información que he recibido, creo que a Orio le tocó subirse a una ola tremenda y supo aprovecharla. Nosotros no tuvimos esa opción. A veces pasa. Pero fue algo tan extraordinario... Que en una temporada tan igualada y tras una lucha tan igualada durante 15 minutos, de pronto te caigan 20 segundos en minuto y medio... No puede haber una razón basada en el rendimiento. Entran en juego varios factores, como la habilidad de Orio o el momento, sin tiempo para reaccionar. Es como cuando Orio perdió La Concha ante Castro. ¿Por qué dos traineras que iban juntitas una vuela y la otra se queda parada? Cada cierto tiempo se da una regata así que pasa a la historia. En 2001 le tocó a Orio penar, ahora nos ha tocado a nosotros, y a ver si en la siguiente nos toca ganar (sonríe).

«Entrenar a Urdaibai ha sido la experiencia más dura que recuerdo pero he aprendido mucho»

«Aún no he podido ver el vídeo de La Concha; más que por perder dolió por verla cerca»

«En Urdaibai no es fácil mantener una relación personal porque todo lo debes hacer corriendo»

- ¿De qué se siente más satisfecho?

- De haber sido capaces la directiva y yo de elegir lo que le venía bien al equipo para rearmarse en un tiempo récord. Porque, además, la incorporación de esa gente permitió que otros que tenían duda se quedaran al entender que con los que venían se podían seguir ganando.

- Se ha mirado con lupa a la popa, sobre todo tras La Concha.

- Yo lo asumía cuando apostamos como patrones por Vicente Carpintero y Eneko (Bilbao), que solo había hecho una regata con 16 años en 2012 (El Corte Inglés). Entendía que un equipo como Urdaibai debía trabajar con un joven canterano. Como hice antes en San Juan, donde teníamos a Endika (Pérez), un patrón a la altura de Gorka (Aranberri) y Ioseba (Amunarriz) aunque no haya ganado tantas banderas, pero trabajamos con Unai Oliden. Con todo el respeto a los demás, estos tres citados están algo por encima del resto, y debíamos buscar un veterano con ilusión y hambre por mejorar. Y ese era Vicente. Pero al final estaba la presión que implica tanto desde fuera como desde dentro por parte de un grupo al que solo le vale ganar. No era un escenario fácil para ellos, pero ha sido un acierto aunque aún no han llegado a su mejor nivel. Cuando Gorka fue a Urdaibai en 2011 no era el Gorka de ahora y ganó La Concha. Ahora Eneko y Vicente han ganado la Liga y eso les debe dar seguridad y dar un paso adelante.

- No ha sido un camino de rosas.

- Habrá sido la experiencia más dura que recuerdo. El hecho de venir a un equipo que había ganado todo, estaba expuesto a la comparativa constantemente. Y a veces es desagradable. Yo estaba convencido de lo que me había llevado a Urdaibai, pero a veces no sirve. Por ejemplo, estaba convencido que era un buen gestor de grupo. Lo sigo pensando, pero de otro modo. Hasta ahora mi modelo me había funcionado bien, con sus matices, y acababa gustando. Aquí ha sido más difícil por estar expuesto a la comparación y porque las mentes no estaban tan abiertas por haber ganado. Pero he aprendido mucho. En 2018 requerirá algún matiz a la hora de llevar el grupo. Es algo que me he dado cuenta y algunos remeros me han pedido.

- ¿Sí?

- Sí. En el último entrenamiento les dije que estoy para aprender de vosotros y todo lo que me podáis aportar nos ayudará a ser mejores.

-¿Es distinto el vestuario de Urdaibai al de otro equipo campeón como fue Castro en su época?

- No, pero la predisposición es completamente diferente. En Castro venían de perder y en Bermeo, de ganar. Ese cambio de escenario es determinante. El primer año eres más un receptor de informaciones que entrenador. El año que viene seré más entrenador. En San Juan me pasó algo parecido en 2012 pero acabaron entendiéndolo y todos acabamos disfrutando mucho.

- ¿Un ejemplo? ¿Habla de egos?

- El que hayan ganado tantas banderas, puede hacer que la actitud sea diferente. Pero por encima de eso sobre todo está el haber ganado el año anterior, y el anterior y el anterior. En un equipo tan acostumbrado a ganar, es normal que se cuestionen si con este modelo técnico, si con esta remada o si con estos remos, van a seguir ganando. Ha sido más esto que un tema de egos. Pero hemos encontrado puntos de encuentro desde el cuestionamiento de las cosas. Por eso valoro tanto el sortear esos obstáculos desde la convivencia del grupo. Y no es fácil tener una relación personal en Urdaibai, porque todo lo tienes que hacer corriendo para que la gente se pueda ir pronto a casa, a descansar, porque tiene una hora de coche.

- Hábleme de Hondarribia y Orio.

- Han estado donde esperaba. Los dos han hecho un gran año y vaya aquí mi reconocimiento. Han hecho un año muy cerca del nuestro, aunque a Hondarribia le ha lucido menos pese a que ha estado muy cerca. Y quiero destacar que hacía años que no sentía este respeto y reconocimiento por el trabajo de unos y otros. Admiro mucho a Mikel (Orbañanos) y Jon (Salsamendi). No compartimos modelo ni procedencia, pero me gusta formar parte de ese trío y pelear con ellos.

- ¿Y Donostiarra?

- Creo que su plan está cercano al de Urdaibai, generando recursos para tener un bote competitivo. Pero trabajando mucho, ¡eh! Y es evidente que han hecho un gran año.

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