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Orio se lleva la bandera de Zarautz; Hondarribia, los puntos

Orio celebra su victoria en la XL Bandera de Zarautz.
Orio celebra su victoria en la XL Bandera de Zarautz.

La Ama Guadalupekoa se lleva la victoria en una jornada en la que Urdaibai fue tercero por detrás de Orio

EFE

Si un arraunzale despistado llega a asomarse por la barandilla un minuto después de la conclusión de la segunda jornada de la regata zarauztarra, probablemente no habría logrado deducir quién había ganado la XL edición de las Zarauzko Estropadak. Porque Hondarribia acababa de dar un recital del calibre del que la víspera ofreció Orio pero del bote verde no salía el mínimo gesto de celebración, pese a que se acostaron dos puntos más cerca de liderato de la Liga Eusko Label, a cuatro de Urdaibai. Eran conscientes de que no habían logrado agarrar la bandera que se les escapó el sábado y que tocaron con la yema de los dedos ayer. La retuvo la San Nikolas, pero a bordo de la embarcación amarilla tampoco se vislumbraba el habitual estallido de alegría que acompaña a un triunfo como el que acababa de lograr: su undécima victoria en la Bandera de Zarautz, siete años después de la anterior.

Costó que la tripulación amarilla se entregara al jolgorio. Tras desembarcar en Getaria, su técnico, Jon Salsamendi, entendía que era «normal, porque a la agonía física por el esfuerzo en sí se unía la agonía mental que habían vivido». Porque Hondarribia los torturó con saña. Los aguiluchos partían con 15 segundos de renta sobre Urdaibai y 19 sobre Hondarribia. «Lo que era una situación ventajosa, se nos ha vuelto en contra», analizaba el oriotarra. Y cometieron «un error: nos hemos centrado en Urdaibai, y olvidarnos de Hondarribia casi lo pagamos caro».

La Bou Bizkaia y la Ama Guadalupekoa habían entregado la bandera el sábado, así que no tenían nada que perder. Lo contrario que Orio, a contrapié desde la salida. Con las cuatro traineras alineadas, les llegó una ola que los retrasó justo con el banderazo inicial, lo que ya les hizo ir a remolque. En diez segundos Urdaibai ya les llevaba uno, y en un minuto, una trainera. Por la calle cuatro, Zierbena recuperó sus paladas de arena de julio, tras solo conocer la cal en agosto.

Hondarribia se dejó un segundo en la txanpa inicial, pero aguantó la estampida bermeotarra el resto del largo. Con más corazón que cabeza fría y unos ritmos algo altos para lo que acostumbra, la San Nikolas llegó a la ciaboga con seis segundos perdidos. Trasladado a cuatro largos, significaba perder la bandera. En Orio saltó la alarma. Alerta amarilla.

A la vuelta, sin embargo se estabilizaron las diferencias. Orio dio señales de recuperación al coger una ola y recortar dos segundos. Pero de pronto, en el ecuador del largo, se extendió una alfombra verde sobre la que Hondarribia voló. Su vuelo duró dos minutos. Aterrizó justo para tomar la ciaboga.

En el camino, Ioseba Amunarriz y los suyos cogieron todas las olas que encontraron. Incluso pareció que todas las ondas se juntaron en una sola para dibujar una parábola colosal. De estar a dos segundos de Urdabai y tres por delante de Orio, pasaron a tener más de nueve sobre los azules y once sobre los amarillos.

A la vuelta, los tres gallos clavaron el parcial. Las olas de alrededor del metro iban a decidir la victoria. Hondarribia volvió a desplegar sus alas y comenzó a volar. En un minuto amplió en dos segundos su renta sobre Orio. En el siguiente minuto, otros dos. Los aguiluchos no alzaban el vuelo. En el minuto 16, cedían ya 14 segundos, por 12 Urdaibai. Las cuentas de la lechera daban chance a Hondarribia. Pero el cántaro se rompió. Orio detuvo la sangría durante tres minutos: 14 segundos a minuto y medio del final. Pero Hondarribia encontró un retal de su alfombra y cazó otra ola: ¡17 segundos! Restaban casi 400 metros y Orio necesitaba una ola. La tuvo, a 250 metros, para acercarse de nuevo a 14 segundos -al final salvaron la bandera por 4.58 segundos- y remontar en el último suspiro a Urdaibai, lo que aviva el fuego de la liga: cuatro puntos y cuatro regatas, lo que hace a los de Mikel Orbañanos dueños de su sino.

San Juan, en fase ascendente

El destino de Astillero es más negro. Y no está en sus manos. Los cántabros fueron un espejismo del bote que gustó el sábado y les dio derecho a bogar ayer en la segunda tanda. Fueron últimos, a 49 segundos del penúltimo. Ya están a 15 puntos de Ares, y no hay santoral suficiente para obrar el milagro en las dos regatas que restan en Galicia.

La San José XV quedó en evidencia ante Kaiku, San Juan y San Pedro. La Bizkaitarra firmó el mejor primer largo de la jornada, a la par de Urdaibai, con casi dos botes sobre los pasaitarras, que gozaron con las olas de popa. La Libia lo hizo en la primera parte de largo para situarse a dos segundos de Kaiku, y la Erreka lo hizo en la segunda mitad de la mano de Endika Pérez para ciabogar solo dos segundos detrás de los sestaoarras.

Kaiku volvió a hacer gala de sus vatios en el tercer largo. Soltaron a los hombres de Juan Mari Etxabe, que, sin embargo, confirmaron su línea ascendente. Los entrenados por Mikel Arostegi tiraron de coraje más que de eficacia, y ya no pudieron con las referencias de Tirán, Cabo y Ares, importante en su pugna con Ondarroa -décimos ayer por delante de Zierbena y Astillero-, a la que restó el sexto punto en tres regatas. Además, han sido séptimos en el cómputo de las dos jornadas, un dato esperanzador con miras a la clasificatoria de La Concha.

Una pelea entre tres

La Bandera de Zarautz deja claro que las banderas son cosa de tres: Orio, Hondarribia y Urdaibai, según el orden de la clasificación final de la Bandera de Zarautz, curiosamente el inverso a la general liguera. Los tres técnicos, Jon Salsamendi, Mikel Orbañanos y Joseba Fernández, hicieron menos cambios que de costumbre. Solo tres -más el patrón en el caso txo-. Están afinando.

En Orio repitieron once del sábado más Joritz Etxeberria, Ibon Arruti e Imanol Garmendia. Hondarribia ganó ayer con: Castrillón, González, Egiazu, Etxebeste, Ezponda, Udabe (babor); Sagarzazu, Alza, Larrañaga, Uranga, López, Irazoki (estribor), Redondo y Amunarriz.

El zarpazo aguilucho del sábado fue extraordinario, pero ayer batieron a los líderes de la Liga el día que Hondarribia dio un recital merecedor de otra bandera. El resurgir de la San Nikolas en su regata fetiche pone en alerta amarilla a Hondarribia y Urdaibai, y a los aficionados deseosos de seguir disfrutando de este verano de frenesí que no debería acabar nunca.

Clasificaciones de la XL Zarautzko Estropadak. / @actraineras

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