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Cuando un sobresaliente parece poco

Hondarribia fue líder hasta la decimosexta jornada liguera, en la que Urdaibai tomó el mando y también les batió en La Concha.
Hondarribia fue líder hasta la decimosexta jornada liguera, en la que Urdaibai tomó el mando y también les batió en La Concha. / ARIZMENDI
  • Hondarribia firma un año soberbio al que solo le faltó la matrícula de honor en la Liga o La Concha

  • Suma su segundo mejor registro de victorias en la ACT y su primer triplete en los campeonatos pero al final del camino se topa con la piedra de Urdaibai

«Sobresaliente» es la nota que el domingo el entrenador Mikel Orbañanos dio a la temporada de la Ama Guadalupekoa. «Un nueve», concreta su patrón, Ioseba Amunarriz. El verano de Hondarribia dejará mejor cuerpo conforme pase el tiempo. Al final, los dos premios gordos, la Liga y La Concha, cayeron en el mismo número, el de Urdaibai. Pero la campaña hondarribiarra se sostiene en unas cifras que otros años estaríamos hablando de un verano histórico.

Salvando las distancias, en el último mes y medio Urdaibai fue un torbellino como Miguel Indurain en 1995, Michael Schumacher en 2004, Novak Djokovic en 2015 o, más cerca, Martínez de Irujo en 2014. Intratables. «Cuando haces tu trabajo lo mejor que sabes y hay otro que es mejor, solo te queda felicitarle», se resigna Amunarriz.

En números absolutos, Hondarribia ha firmado una de sus mejores campañas de siempre. Ha sumado nueve victorias ligueras -las mismas que Urdaibai-, cuando en 2006 ganó el título con ocho y en 2014 con siete. Sus 212 puntos solo los superan su récord de 2016 (217) y los 216 de Urdaibai este año. Su promedio de puntos (11,15 por regata) le habría bastado para imponerse en diez de las catorce ligas disputadas. Pero se ha topado con la mejor Bou Bizkaia, que nunca ha alcanzado más de nueve victorias en la ACT. A veces conviene repasar el pasado para saber valorar el presente.

«Cuando hicimos cuartos en Zierbena y en Moaña, no pensábamos que nos íbamos acordar de esos puntos al final de la Liga», lamentó al acabar la Liga su presidente, Joxemi Elduayen. Urdaibai no le dejó margen de error, porque apenas hubo embarcaciones que restaran puntos a los de Jon Salsamendi cuando vencía la Ama Guadalupekoa.

Más allá de la Liga, la trainera que entrena Mikel Orbañanos firmó su primer triplete en los campeonatos, dado que nunca había logrado encadenar los títulos de Gipuzkoa, Euskadi y España en una misma temporada. «El de Euskadi nos hizo mucha ilusión porque hacía mucho que el título no venía a Hondarribia -desde 2006-. Y el de España llegó tras una gran regata en la mar».

Castro, punto de inflexión

El problema de que el sobresaliente hondarribiarra resulte escasa calificación es que para el 7 de agosto ya casi había completado su cuenta de resultados. Desde que aquel domingo en Castro Urdiales anduvieran «muy bien en la mar, disfrutando con olas» -recuerda Amunarriz- para conquistar el oro estatal, solo sumaron a su haber otro éxito en aguas castreñas, cuando Urdaibai ya había metido esa «velocidad más» de la que hablaba Orbañanos.

«Al final te queda el sabor de boca de haber llegado bien al final pero no lo hemos conseguido porque Urdaibai ha estado mejor», opina Amunarriz. Al igual que su técnico, el patrón de la Ama Guadalupekoa piensa que «nosotros hemos mantenido una línea muy regular todo el verano. A las últimas regatas llegamos muy bien, en La Concha la trainera iba muy rápida, pero Urdaibai subió su nivel y nosotros no pudimos dar ese salto que les ha permitido ser superiores para llevarse la Liga y La Concha».

En este sentido, Amunarriz recuerda que «la última regata en Portugalete fue muy bonita para el espectador, también fue muy igualada la anterior a La Concha», que asimismo fue en Portugalete, lo que refuerza su tesis de que «hemos estado muy cerca de ganar. No lo hemos logrado, pero hemos estado en la pelea hasta el final, confiando siempre en nuestro trabajo».

Con veinte remeros

En un año en el que los canteranos Bikendi Alza y Galder Ezponda se han asentado en la primera trainera, Hondarribia tiene razones para contemplar el futuro con optimismo. Cuenta con una tripulación experimentada -aunque gran parte de su plantel es aún joven- y muy amplia. Un detalle importante para hacer frente a una competición tan exigente como la Liga, en la que prima la regularidad, lo que ha permitido a Mikel Orbañanos introducir hasta siete hombres de refresco entre el sábado y el domingo y ser capaces de ganar las dos regatas.

Amunarriz incide en que «eso es algo que hay que valorar. Rotando con veinte chavales el bote seguía aspirando a las banderas». Doce este año. ¿Quién no las firmaría en 2017?