Orbegozo pagará una comida en el Arzak por su gran campaña

Iglesias, Larrarte y Orbegozo han hecho piña en Kaiku, donde cada uno recaló de modo independiente. Casi más que la trainera los ha unido las horas de coche. Cada día quedan en el área de servicio de Aritzeta a las 17.30 horas, para ir a Sestao o Zierbena. Tras el entrenamiento, vuelta a casa. «El día que volvemos de Zierbena, llegamos a las once sin ducharnos ni cenar». Y al día siguiente, a trabajar: Iglesias como pintor, Larrarte en la CAF y Orbegozo con un camión de FCC. Y a las 17.30, a Aritzeta.

Larrarte, superviviente de la cuadrilla de Villabona que se inició en San Pedro, llevaba siete años sin remar. Tenía dudas sobre el nivel que alcanzaría. Ha sido alto. Tampoco lo tenía claro Orbegozo, proel en la Libia y ahora en Kaiku. «Solía decir que iba a remar pocas regatas -explica Iglesias-. Y le dijimos que si estaba tan convencido, quien más regatas hiciera pagaría una comida en el Arzak». Y ya tienen mesa. El 2 de diciembre, a cuenta de Ioritz. Por un buen motivo.

Fotos

Vídeos