Bandera de La Concha

Un estrecho colchón sobre el que soñar

Regata femenina

Hibaika afronta la segunda jornada con 2.66 segundos sobre San Juan, su pesadilla este año. El viento y el mal estado de la mar preocupan a las dos traineras favoritas y entreabren la puerta de la esperanza a Orio, que parte a 10.58 segundos

OSKAR ORTIZ DE GUINEA

Durante toda la temporada, los focos del triunfo han iluminado a San Juan y en menor medida a Hibaika. Orio siempre ha sido una trainera desenfocada salvo en aquel triunfo en pretemporada en aguas de Lekeitio por delante de las errenteriarras. Pero ayer, en la rampa del muelle donostiarra, donde la Txiki no hizo acto de presencia, un hombre de mar que ha seguido toda la campaña femenina, enfocó a las aguiluchas en la víspera de la X Bandera de La Concha (11.00 horas, ETB-1). «Tal como parece que va a estar la mar, Orio la puede liar si tiene suerte con la calle. Va a ser una regata de patronas, y Nadeth Agirre, con la experiencia que tiene, se maneja muy bien en esas condiciones. Ojo».

Si las pupilas de Xanti Zabaleta tienen opciones estando a 10.58 segundos de la bandera, qué decir de Hibaika y de San Juan, las dos embarcaciones que durante todo el verano se han repartido la tarta arraunlari. Más remota es la probabilidad de que Arraun Lagunak-Donostia haga saltar la banca, algo hoy por hoy bastante complicado en el remo femenino, donde los escalones están bastante marcados y subirlos de uno en uno requieren un tiempo.

Ese camino de ventaja sitúa por delante a Hibaika-Jamones Ancín, San Juan-Iberdrola y Orio-Babyauto. Las errenteriarras afrontan la segunda jornada con 2.66 segundos de colchón. Un jergón reducido sobre el que no habrán podido dormir tranquilas ninguna de las remeras de Gorka Barbado. Pero una colchoneta suficiente para soñar con la que sería su primera victoria en la Bandera de La Concha, tras quedarse a un máximo de tres segundos durante las tres últimas ediciones.

Hace doce meses estuvieron a solo 1.44 segundos. Una diferencia ínfima tras dos jornadas con desenlaces ajustados. Conviene recordar el dato para relativizar la superioridad que puede desprenderse del tricampeonato sanjuandarra.

San Juan apela a la historia

El hecho de que la Madalen afronte por delante la segunda jornada aporta un ingrediente hasta ahora desconocido en la bahía donostiarra. Durante sus cuatro años de dominio en la mar, las bateleras nunca se habían visto con la necesidad de remontar en La Concha. Sí lo debieron hacer el verano pasado en la Bandera de Zarautz, cuando el sábado Hibaika se adelantó en 2.32, para sucumbir al día siguiente por 10.24.

Los precedentes de este año dan pienso a la voracidad de las bateleras. En la Liga Euskotren, la competición en la que ambas tripulaciones han lucido menos rotaciones y han hecho menos pruebas, las sanjuandarras se han mostrado superiores. Sobre todo en la mar, escenario en el que se va a decidir La Concha.

Salvo en la regata inaugural de Orio resuelta en el Oria con 3.32 segundos favorables a Hibaika, el resto de victorias cayeron del lado. Solo en la cita en su casa, en Pasaia, la Batelerak no logró una ventaja (26 centésimas) que hoy le daría la bandera. En San Sebastián fueron 19.50 segundos, en Santander 12.10, en Getxo 6.50, en Zierbena 5.08 y en Zarautz 9.78 y 6.44 en cada una de las jornadas.

Aunque se disputaron en un mes de julio demasiado lejano, los campeonatos darían vida a Hibaika, que cedió el título de Gipuzkoa por 2.48 segundos y se estrenó en el de Euskadi por 1.98. Por prolongar la estadística, la Madalen -que a lo largo del verano ha logrado sellar las fisuras que podía tener su bloque ante la falta de rodaje- fue más rápida en tres de las últimas cuatro citas de la Liga de Gipuzkoa, cuando el título ya estaba muy inclinado hacia las entrenadas por Maialen Arrazona y Anartz Gereño.

A vueltas con la suerte

Pero en el remo, como en todos los deportes, las referencias pasadas sirven para poco más que para nutrir las crónicas, que luego acaban envolviendo los bocadillos. Lo que cuenta es el hoy, a partir de las 11 de la mañana, cuando Mecos-Riveira, Deusto-Bilbao, Donostiarra y Hernani-Iparragirre abran fuego. Las gallegas parten como favoritas, después de que en la primera jornada les pudiera el miedo escénico -tienen seis remeras que ya ganaron hace unos años la Bandera de La Concha pero el resto es bastante novel- y no mostraran la soltura de la regata clasificatoria.

Sobre las 11.20 horas partirá la tanda de honor con Hibaika, San Juan, Orio y Arraun Lagunak. Dado que las traineras femeninas apenas tienen 1.400 metros de largo, el tramo de olas más complicado se reduce notablemente. Además, las diferencias que se puedan abrir darán pie a que las patronas tengan cierto margen para elegir la calle. Al menos para evitar el primer andén, plagado de minas que harían saltar por los aires cualquier autopista hacia ese cielo que ya tocó San Juan los tres últimos años y que nunca lo tuvo tan cerca Hibaika.

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