Bandera de La Concha

Jornada de magia en La Concha

Urdaibai y Hondarribia, en un momento de la regata. /JOSÉ MARI LÓPEZ
Urdaibai y Hondarribia, en un momento de la regata. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Bermeo y Hondarribia rompen el récord del campo, Orio lo roza y acaban en solo 9.78 segundos. La Bou Bizkaia supera por 4.28 segundos a la Ama Guadalupekoa tras bajar ambos botes de la barrera de los 19 minutos

OSKAR ORTIZ DE GUINEA

Orio se arrimó a solo 3.36 segundos del récord del campo de regateo y no ganó. Hondarribia rebajó por más de dos segundos aquel fabuloso 18:59.94 de Castro en 2006, pero tampoco venció. Bermeo pulverizó el hasta este domingo único registro de la historia por debajo de 19 minutos y sin embargo no pudo sentenciar la Bandera de La Concha. Las tripulaciones hicieron magia en la bahía, pero no pudieron asegurar el triunfo en su chistera.

Decíamos el sábado que en otro deporte la de este domingo habría sido la regata del siglo. Pero es remo, y denominarla así sería mancillar la memoria. Faltar el respeto a esa historia que hicieron grande Aita Manuel, los Oliden, los Lujanbio, los Altxerri y tantos otros. Pero sí fue la regata más rápida de siempre.

En una mañana mágica, con escaso viento y aún menos olas, nada que ver con la mar que envenenó la clasificatoria e infundió respeto el viernes y el sábado, las ocho embarcaciones volaron. Donostiarra, última, finiquitó su tarea en poco más de 19:30. Un gran tiempo. El mejor de una embarcación de Donostia en la historia. Batió el registro de la Lugañene de Arraun Lagunak (19:48.61) vigente ya desde 1991. Zierbena nunca había sido tan veloz, y eso que su 19:21.78 pareció hasta pobre al acabar a casi medio minuto, lejos de las expectativas galipas. Kaiku también rebajó en casi dos segundos su marca de 2012. Orio lo hizo en ¡13 segundos! su marca de 2007. Tirán vio premiado su sacrificado mes de agosto con un gran 19:23. Y San Juan, pese a su buen 19:31, solo dejó atrás a Donostiarra.

Que un 19:32 solo sirva para alcanzar la octava plaza da idea de la magnitud de la regata vivida en La Concha. Y pese a todo, la bandera está abierta, con tres embarcaciones en menos de diez segundos. Es cierto que las condiciones fueron muy buenas como alguno quiso subrayar. Faltaría más. ¿Pero hay que achacarlo a ello que los ocho botes se sacaran de la manga semejante as de regata? ¿Acaso Usain Bolt se enfrentó a un vendaval cuando recorrió la recta del Mundial de Berlín en un increíble 9.58? Las mujeres se toparon la mar similar y no hubo récord. Y eso que en el agua también hubo calidad de primera.

La Bantxa fijó el mejor registro de una trainera donostiarra al batir el tope de Arraun en 1991

Cambio de viento

El único pero que al menos los aguiluchos pondrán a la jornada de este domingo es que no bogaron junto a Bermeo y Hondarribia. Nunca se sabrá qué habrían podido hacer de haber compartido tanda con los otros dos grandes favoritos. El temido aumento de viento entre tandas no se dio. Si cambió, sin embargo, su dirección. Jon Salsamendi y los suyos apreciaron esa variación y lo lamentaron en sus declaraciones. Hasta qué punto puedo influir, nunca lo sabremos. No dio la sensación de que la incidencia fuera muy grande, pero ante la igualdad existente entre tres tripulaciones que este año han tocado el cielo, cualquier diferencia se acusa.

Lo cierto es que Eolo estuvo caprichoso este domingo. Durante la mañana estuvo silbando tenuemente del sureste. Lo hizo de forma sibilina durante la regata femenina y algo más durante la primera tanda masculina. Pero fue cruzar la meta la Erreka, y casi seguido las banderas de las tribunas de delegados y prensa alertaron el cambio al noroeste. La velocidad se mantuvo, la dirección no.

En el segundo largo, con la brisa en la proa, Orio cedió seis segundos respecto a Bermeo y Hondarribia. Kaiku, sin embargo, solo se dejó cuatro. Cada mago hará sus cábalas y se cargará de razones para exponer su verdad más absoluta. Sin truco ni cartón. Pura magia sobre el plato donostiarra. Dos tandas fascinantes.

En la primera, la San Nikolas pareció que la iba hacer añicos. Por la calle uno, en el primer largo fue abriendo brecha sobre la mejor Bizkaitarra del año. Los de sestaorras se desembarazaron de Zierbena y se empeñaron en aguantar a los aguiluchos. Para ello, los de José Luis Korta debieron tirar de revoluciones. De tanto forzar la maquinaria, en la ciaboga -cuando cedían seis segundos- parecía que corrían el riesgo de gripar. Para nada. A mitad del segundo largo, Kaiku se acercó a solo tres segundos, y fue a partir de ahí, cuando Orio tuvo aire para subir las revoluciones de su motor. El de Kaiku ya no daba más de sí.

Segunda tanda sublime

No hace falta mucho para azuzar a Bermeo y Hondarribia, pero el 19:03 de la San Nikolas seguro que no les tranquilizó. Para pulsaciones disparadas, las de Donostiarra. Sabedora de su potencial y de encontrarse ante un escenario único, la Bantxa salió a mil revoluciones y dominó la tanda durante el primer minuto. Primero reaccionó Hondarribia y luego lo haría Bermeo. Tirán, como buenos gallegos, se centraron en lo suyo.A la altura de la isla, solo Orio iba un segundo delante de la Bou Bizkaia y la Ama Guadalupekoa. En el agua bregaban dos magos de escuelas diferentes. Los vizcaínos se centraron en trucos de luz y sonido. De vatios. Los bidasotarras, mas sigilosos, fueron igual de eficaces. Todos los estilos son válidos.

Fiel al suyo, Urdaibai se plantó en la ciaboga en 9:15. Tres segundos menos que cuando Castro hizo su récord. Hondarribia viró cuatro segundos después. Se mascaba una masacre txo. Pero los hondarribiarras apagaron el fuego y solo dejaron encendida la llama de una regata aún viva y con tres aspirantes.

Hondarribia presentó una alineación con diez canteranos

Fuera del calendario ACT, las entrenadores pueden formar alineaciones con menos de tres remeros canteranos, límite que este domingo no alcanzaron ni Urdaibai, ni Kaiku, ni Zierbena. En el otro extremo, Hondarribia presentó diez canteranos, por ocho San Juan.En la Bou Bizkaia, Joseba Fernández alineó a Iñaki Goikoetxea, Eneko Van Horenbeke, Carlos Mañas, el azkoitiarra Jon Unanue, Mikel Azkarate, el sanjuandarra Beñat Eizagirre (babor); Mikel Calleja, David Iglesias, Óscar Viudez, Alain Colunga, Gentza Zubiri, David Alfaya (estribor), Mikel Ojeda de proel y Vicente Carpintero de patrón.Con dos guipuzcoanos en el bote, esta tripulación firmó el nuevo récord del campo. Respecto al registro de Castro en 2006, la Bou Bizkaia fue tres segundos más rápida en el primer largo y otros tres en el segundo. Su 18:53.52 no ensombreció el nivel de sus siete rivales.

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