Diario Vasco

BANDERA DE LA CONCHA

La marea rosa colapsó el corazón de Donibane

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Las bateleras ofrecieron la bandera a su afición. / ARIZMENDI

  • Un multitudinario recibimiento aguardaba a las Batelerak a su llegada a San Juan, donde continuó la fiesta

El recibimiento a las Batelerak y a la tripulación de la Erreka de San Juan, tras la disputa de la Bandera de La Concha vistió a últimas horas de la tarde de ayer Donibane de fiesta, como no se hacía desde hace décadas. El pueblo se colapsó literalmente, hasta el punto que para recorrer la calle antigua, que apenas suma un kilómetro, se necesitó cerca de una hora.

Las de Juan Mari Etxabe abrían la marcha luciendo orgullosas la bandera que habían conquistado. Tras ellas desfilaban cientos y cientos de aficionados vestidos de rosa, el mismo color que pintó las fachadas de las casas, los túneles y los banderines que se cruzaban de un lado a otro de la plaza Santiago, donde los remeros más jóvenes aguardaban con remos en alto a las puertas del ayuntamiento.

Incluso el párroco Xabier Erro presumía de camiseta. «Hasta hace poco han estado tocando las campanas por ellas», aseguraba, mientras las Batelerak se veían superadas por la acogida que les brindaba la población. «Es una pasada cómo se vuelca la gente con nosotras», decía Andrea Oubiña, la remera de origen gallego que ha hecho historia al lograr un total de siete victorias en La Concha. Un récord difícil de batir. «Estoy súper contenta. Sólo me queda agradecer a San Juan por haber remado estos años con ellos. A ver si seguimos. Ojalá que sí», añadía la joven natural de O Grove.

Igual de emocionada se mostraba Nerea Pérez, patrona de la embarcación junto a Inder Paredes. «Ver todo el pueblo de rosa es algo impresionante», aseguraba, mientras rememoraba el momento en que les comunicaban que eran las ganadoras por tercer año consecutivo en la bahía donostiarra. «No me lo creía. El entrenador me decía que íbamos igualadas con las de Hibaika y las veía ahí... Pensaba que la victoria iba a ser para ellas, pero luego se empezó a reír... Ha sido increíble», comentaba.

Los sanjuandarras festejaban el triunfo como propio y aprovechaban para hacerse fotos con la bandera y deportistas como Oihana Cereijo, una de las más veteranas del club de remo. «Es un día que estamos viviendo con mucho sentimiento. Recordando épocas pasadas, aunque lo de ahora es más bonito», señalaba Mirentxu, una vecina fiel a la marea rosa.

«Estamos muy orgullosos de que nos hayan traído otra bandera», sentenciaba la alcaldesa de Pasaia, Izaskun Gómez.