Diario Vasco

remo

Una bandera en apenas tres segundos

Una bandera en tres segundos
  • Zarautz-Getaria es testigo de la tanda de honor (11.00) en la que San Juan, Hibaika y Orio partirán en un pañuelo

Directo

Acababa de caer uno de esos chaparrones que han regado la semana. El cielo plomizo tampoco daba síntomas de dar su brazo a torcer, y el muelle donostiarra recordaba que en verano también puede resultar un tanto desapacible. Las protagonistas del reportaje llegan a la cita puntuales. En sus manos una bolsa con dos prendas de su club. Y en el corrillo, una pregunta: ¿nos vestimos la camiseta o el plátano de competición?

Las nubes y el ambiente nada veraniego invitan a no quitarse mucha ropa. «Con el mono igual mejor», sugiere la reportera gráfica. «¡Venga, nos cambiamos!», reacciona rápido una de ellas dirigiendo la mirada hacia el soto de Donostiarra. Uno de sus remeros, Jon Sardón, lo ha abierto para ejercer de anfitrión en la producción de la fotografía.

La misma determinación con la que deciden cambiarse, deberán mostrarla esta mañana en la IX Bandera de La Concha, donde cuatro tripulaciones firmarán la primera tanda de honor en la breve historia de la regata. Las representan Maialen Arrazola (San Juan), Nerea Orena (Hibaika), Itziar Olasagasti (Orio) e Izaro Lestayo (Zarautz-Getaria), acompañada por Irati Azpeitia.

San Juan parte por delante

La primera jornada dejó a San Juan-Iberdrola con un suspiro de ventaja: 2.28 segundos sobre Hibaika-Jamones Ancín y 3.74 sobre Orio-Babyauto. Zarautz-Getaria está en «otra lucha». Están a 25 segundos, pero con la cabeza girada hacia las cuatro embarcaciones de la primera tanda: Cabo, Deusto-Bilbao, Hernani-Iparragirre Sagardotegia y Donostia Arraun Lagunak.

«El pasado domingo hicimos nuestra mejor regata del año. En invierno no pudimos entrenar mucho con la trainera y eso lo hemos notado en verano. Nos ha faltado algo de regularidad, pero el primer día nos salió todo perfecto. Veíamos muy difícil el cuarto puesto, y ahora intentaremos mantenerlo, que no es fácil», opinan Lestayo y Azpeitia. «Tendremos que hacer una contrarreloj, porque estas tres se nos irán», añaden.

Estas tres son San Juan, Hibaika y Orio, las invitadas «sorpresa» a la tómbola de La Concha. Las oriotarras tienen pocos boletos, pero van a jugar «con toda la ilusión. ¿Por qué no?», se pregunta Itziar Olasagasti.

«Esperábamos estar sobre los 15 segundos, pero una vez tan cerca, lo vamos a intentar», advierte la de Orio. «Están ahí -alerta Arrazola-. En algunas regatas ya han sido segundas este verano y el otro día vinieron muy bien en el segundo largo». «Disfrutamos mucho y pudimos aguantar», agrega Olasagasti.

«Le apretaron mucho a San Juan», recuerda Nerea Orena, que piensa que quizá ese «pique» con la Txiki le pudo venir bien a la Batelerak para apretar hasta el final, aunque su mayor ventaja fue que «conocían nuestras referencias», lamenta la donostiarra de la Madalen, que debió «realizar una contrarreloj, pero aun así hicimos un gran tiempo en unas condiciones que no eran fáciles».

Lo cierto es que San Juan no disfrutó el domingo pasado. Pudo afectarles algo la inesperada sombra oriotarra pegada a su popa, pero «más que eso nos preocupaban las referencias que llegaban al pinganillo de la patrona, que nos iba diciendo un segundo mejor o peor que Hibaika. Al final, no supimos llevar eso y pecamos de ir precipitadas», admite Arrazola.

Su propia reflexión lleva a la donostiarra a replantear un viejo debate: «Los tiempos de la clasificatoria deberían servir para algo más que repartir las siete plazas. Se podrían establecer las tandas en función de los tiempos, de forma que las cuatro primeras remaran juntas en una tanda». La fórmula tiene muchos defensores en el mundo del remo.

Duelo a tres

Es la gran preocupación sobre todo de San Juan e Hibaika, remar juntas por calles contiguas, con Orio a la expectativa. «Igual quedamos a 20 segundos», se cubre Olasagasti. «Pero debemos pensar en que si lo hicimos una vez, se podría repetir. Saldremos a tratar de aguantar a estas dos, y ya veremos dónde estamos en la ciaboga», añade con esa precaución de quien se sabe un peldaño por debajo: «Son más favoritas».

Esa condición «hay que demostrarla en el agua -considera Arrazola-. Tenemos una pequeña ventaja, pero creo que para ganar la bandera hará falta ganar también la regata. Estamos con confianza, porque la semana ha ido muy bien y tenemos la experiencia de haber ganado los dos últimos años», algo que nunca ha conseguido Hibaika.

Su remera, Nerea Orena, conviene que «quien gane la tanda se llevará la bandera. Esos dos segundos de desventaja no nos condicionan. Ya nos ha tocado así otros años y no podemos ir en función del rival, sino centrarnos en nuestro trabajo como si fuera una contrarreloj, como ya debimos hacer el primer día. Queremos quedarnos a gusto con nuestra regata. Si lo logramos, estaremos cerca. Y si no, les felicitaremos. Esto es deporte y solo gana uno».

Y la Bandera de La Concha baila en solo tres segundos.

Directo