Diario Vasco

remo | bandera de la concha

Días de honor y rosas en San Juan

Juan Mari Etxabe y varias bateleras posan ayer en Pasai Donibane junto a las dos traineras de San Juan que el domingo estarán en la tanda de honor .
Juan Mari Etxabe y varias bateleras posan ayer en Pasai Donibane junto a las dos traineras de San Juan que el domingo estarán en la tanda de honor . / ARIZMENDI
  • La Batelerak y la Erreka confirman en La Concha la línea ascendente del ciclo sanjuandarra

  • Con las dos traineras en la tanda de las mejores, las chicas aspiran a su tercer éxito seguido y los chicos no se fijan límites aun sabiendo la dificultad

«Sabemos que el remo funciona por ciclos y en San Juan estamos viviendo uno muy bueno. Cada año estamos algo más arriba y con la esperanza de seguir creciendo. En chicas el margen es menor, porque están ganando muchas banderas; y en chicos tenemos una generación muy buena, la más joven de la ACT tras Zumaia pero sin embargo son los únicos que han ganado una bandera en la Liga junto a Hondarribia y Urdaibai».

La reflexión de Xabier Arraras, presidente del club, llega en unos días de vino y rosas en Pasai Donibane, que ha metido a sus dos traineras en la tanda de honor de la Bandera de La Concha. «Orio lo logró antes, pero somos los primeros desde que hay dos tandas en la regata femenina», especifica Arraras desde la tranquilidad de tener sus dos tripulaciones en manos de Juan Mari Etxabe y Joseba Fernández, «dos buenos entrenadores que tienen gran confianza en los equipos que tienen entre manos».

Arraras no se olvida del tándem formado con Oiartzun -donde se forja la cantera sanjuandarra-, que ha logrado el ascenso a la Liga ARC-1 de la mano de Rufo Urtizberea. «Aunque estamos muy agradecidos a Iberdrola, en los últimos años ha venido reduciendo su aportación y cada vez es más difícil seguir progresando. Pero nuestra filosofía ha sido y es la cantera. Con las chicas es más complejo porque no hay tantas, pero en dos años llegarán de abajo nuevas remeras a las bateleras. En el caso de los chicos, con la gente del primer equipo más los que hay abajo, confiamos seguir creciendo».

Así lo viene haciendo la trainera masculina con Joseba Fernández. De su mano, San Juan se ha colado en La Concha en cuatro de sus cinco campañas como técnico, y año a año ha ido cumpliendo el reto de ir ascendiendo en la Liga, en la que se ha incrustado en la tanda de honor.

«Todo es consecuencia del trabajo que venimos haciendo con el mismo bloque -subraya Joseba Fernández-. En la liga no es fácil ser quinto, sexto u octavo. A San Pedro, por ejemplo, le está costando. Pero lo más difícil lo hemos hecho este año, al lograr ir muchos minutos a la misma velocidad que Urdaibai y Hondarribia, con quien llegamos a la par en una regata como Zarautz».

«Esto es lo que más valoro», agrega para romper una lanza por sus hombres: «Su compromiso y actitud son increíbles. Cada vez es más difícil. Vemos equipos como Zierbena, que elige remeros muy buenos de todo el Cantábrico para ser rival directo. Pero con la misma genera y alguno que se interesa en venir, el rendimiento es mayor. Falta lo más difícil, subir ese último peldaño», donde habitan las banderas.

El estigma de los años 80-90

El técnico sanjuandarra no se marca un tope. «Entrar en la tanda de honor de La Concha es importante, pero para los que hemos vivido la época dorada de San Juan en los años 80 y 90, que hemos remado más tandas de honor e incluso ganado, llevamos muy dentro el hecho de ganar. Está bien entrar en tanda de honor, pero nos falta ganar. A alguno le parecerá una fanfarronada, pero lo siento así y para eso vine al club».

Arraras comprende estas palabras. «En San Juan hemos vivido grandes momentos frente a Zumaia, San Pedro, Orio... En el pueblo también lo recuerdan y hay ese deseo de ganar regatas. Nosotros tenemos la ilusión de poder disputar banderas en un par de años», vaticina.

«Si Hondarribia lo logró, ¿por qué no lo va a hacer San Juan», tercia Joseba. «El remo ha cambiado desde aquella época, el nivel competitivo es mayor, hay más equipos fuertes y más estructurados, pero si seguimos por este camino, llegará».

«Demostrar nuestro nivel»

La primera estación de ese camino llegará el domingo en la tanda de honor de La Concha junto a Bermeo, Hondarribia y Kaiku. Más que de objetivos concretos, el técnico sanjuandarra desea «poder demostrar nuestro nivel, porque el domingo pasado no pudimos. La calle cuatro era muy mala para salir de la bahía y nos vimos casi fuera de regata. En el quinto o sexto minuto la situación era muy dura para nosotros y bastante que le dimos la vuelta».

Joseba desmenuza la regata y resalta que «en el segundo largo Hondarribia nos sacó seis-siete segundos, y cuatro son dentro de la bahía porque su final fue increíble. Durante muchos minutos fuimos a su velocidad, igual que con Kaiku, que para el minuto seis o siete nos llevaba once segundos y al final llegamos a menos a pesar de ir por la calle cuatro, sin margen de ir hacia la isla o aprovechar todo el campo».

En esos detalles ve argumentos para el domingo «intentar ir cerca de Hondarribia y Urdaibai y, si se puede, ir a por Kaiku». No mira al retrovisor, donde Orio está a tres segundos y Zierbena, a siete. «En nuestras tres últimas presencias en La Concha estábamos en su situación: acabamos quintos, pero salimos en busca de la cuarta plaza. Es normal. Pero desde 2010 San Juan no estaba en la tanda de honor -será su primera como técnico rosa y, por ello, «la más especial»- y solo pensamos en ella y en dar nuestro nivel. Si lo logramos, no será fácil que nos quiten el cuarto puesto», advierte.

No quiere ponerse límites: «¿Ganar la bandera? No lo tenemos en la cabeza, aunque en el deporte nunca se sabe». El domingo se anuncian olas de 1,6 metros y algo más de mar que en la primera jornada. «Si cuando el domingo nos asomemos a la mar vemos algo de movimiento, sentiremos una alegría porque confiamos en nuestras opciones».

«Tenemos mucha ilusión por que las bateleras puedan añadir La Concha a la Liga Euskotren por tercer año y que los chicos estén a su nivel en la tanda de honor», resume Arraras con todos los honores.