Diario Vasco

REMO

Pedro Andueza: «El remo está para batir récords, pero también para unir los pueblos»

Pedro Andueza posa para esta entrevista ayer en Trintxerpe con el puerto de Pasajes al fondo.
Pedro Andueza posa para esta entrevista ayer en Trintxerpe con el puerto de Pasajes al fondo. / LOBO ALTUNA
  • Pedro Andueza, Presidente de la ACT

  • Tras cinco años en el cargo, el sábado dejará de presidir la Asociación de Clubes de Traineras

Pedro Andueza (Trintxerpe, 1957) llegó a la presidencia de la ACT en junio de 2012, cuando siete clubes fueron a presentar una moción de censura contra Javier González, que acabó dimitiendo. Pronto apaciguó los ánimos. El sábado en Oiartzun presidirá la asamblea de la que saldrá su sucesor, un hombre de su confianza.

- Este adiós es definitivo...

- (Sonríe). Llevo tres años marchándome. Hace tres años creía que me iba y en 2015 estaba convencido, pero en la asamblea de diciembre me convencieron y seguí en 2016. Pero en marzo me di cuenta que me había equivocado y le dije a la directiva que era mi último año. En verano se lo comuniqué a los clubes.

- Cuando aterrizó en la ACT, ¿pensaba que estaría cinco años?

- No. Fui año a año pensando en estar un par. Es que llegué en un momento difícil... En 2015 se cambiaron los estatutos para que las legislaturas fueran de dos años, pero yo me voy tras el primero de esos dos.

- Llegó con el apoyo de ocho clubes para suplir a un presidente que llevaba unos meses en el cargo...

- Eran siete y el día de la asamblea surgió el octavo. En los últimos tres años me han apoyado los doce. Entonces había actitudes enconadas pero tampoco grandes problemas.

- ¿Con qué sensación se va?

- Con la que he servido un poco para lo que vine. Entré en un momento difícil y me voy satisfecho. Entré con amigos y me voy con amigos.

- Al llegar dijo ver una ACT poco transigente, que perdía mucha energía en discusiones banales.

- Siempre he intentado que haya diálogo y se respete toda opinión, aunque las propuestas deben ser aprobadas por mayoría absoluta. Hemos tenido buena convivencia.

- ¿De qué se siente orgulloso?

- De haber puesto todas las opiniones a trabajar en un mismo sentido, quitando la paja y quedándonos con lo esencial. Una vez logrado esto, la ACT y el remo hemos sido capaces de sacar nuestro producto de un modo más mediático. Cuando nos planteamos ir a Sevilla, a Málaga, teníamos la duda de cómo nos recibirían, y la respuesta no pudo ser mejor. El remo está para ganar y batir records, pero también para unir pueblos y creo que hemos buscado el camino del hermanamiento.

- ¿Tiene alguna espina clavada?

- Sí, y muy grande. Recuerda que yo fui presidente de la ARC y antes de un club. Y veo que los conflictos que tenemos en la ACT y los que compartimos con otras asociaciones, a veces son por minucias y en gran parte se deben a los reglamentos que tenemos unos y otros. A veces nos vemos con puntos incompatibles cuando todos queremos decir lo mismo. Yo quería llegar a acuerdos con las demás asociaciones para que todos nos respetáramos y fuera más sencillo. No lo he conseguido. Y entiendo que quizá lo que para la ACT era importante, otros tengan otras necesidades. Me queda esta pena.

- Me ha pisado la pregunta. Llama la atención que cada liga tenga su asociación autónoma y un club pueda pertenecer a una u otra solo por el hecho de subir o descender.

- Igual deberíamos ser todos lo mismo y que haya distintas divisiones como en otros deportes. Creo que la ACT debe reconocer muchas cosas a los de abajo, y los de abajo también a los de arriba.

- ¿Qué legado deja a su sucesor?

- Sobre todo, mucho trabajo. La ACT requiere mucha atención. El presidente debe estar al tanto de lo que sucede en cada uno de los doce clubes para velar por sus derechos.

- ¿Le preocupa no dejarle un patrocinador principal en la Liga?

- Cuando yo entré se fue Mapfre y luego entró Caixabank. En 2016 hubo patrocinios que no se firmaron hasta abril. Me hubiera gustado que habría un patrocinador, pero la asociación está en situación de seguir su camino. Y sé que quien me va a relevar lo va a hacer bien.

- Durante unos años, Galicia fue el hermano débil de la ACT. Ahora lo es Cantabria, donde solo sobrevive Astillero y está como está...

- Desde la humildad, hace dos años hicimos una encuesta interna, y uno de los puntos que querían once de los doce clubes era el hecho de que si deportivamente no dabas el nivel, no podías estar en la ACT. Estar en la ACT no tiene que ser un regalo para nadie. Pero seguiremos cuidando todos los territorios porque la ACT tiene capacidad para organizar una regata privada donde sea.

- ¿La Liga Euskotren seguirá el mismo formato?

- Sí. Por logística, no podríamos meter por ejemplo ocho traineras femeninas, porque entre otras cosas hay que respetar una parrilla de programación de televisión, y hoy en día ya es complicado y alguna vez no se va a televisar en directo la ceremonia protocolaria.

- ¿Qué va a hacer sin el remo?

- Este año aún estaré disponible para el nuevo presidente, y en verano iré a todas las regatas que haga falta. En mi vida privada, seguiré trabajando, iré un poco al monte...

- ¿Se nos queda algo en el tintero?

- Quiero agradecer a toda la familia del remo, porque he estado muy a gusto con todos. No lo digo por quedar bien, sino porque lo siento así.

- Quizá los más críticos con la ACT son los remeros, que sin embargo pertenecen a los propios clubes...

- Puede ser, y muchas veces es por desconocimiento. Para empezar, la ACT es una asociación de clubes, no de remeros. Entonces, para conseguir un cambio el remero debería dirigirse primero a su club, para que este lo haga llegar a la asociación. La ACT no es un ente esotérico que esté por las nubes, ni es Pedro Andueza ni es su junta directiva, sino son los doce clubes. ¿Tú no has oído eso de que la ACT se queda con la pasta?

- Sí, claro.

- ¡Pero si la ACT son los clubes! Y trata de que los clubes tengan la mejor competición y producto posibles. En eso gasta el dinero. De estos cinco años, hubo uno en que la ACT hizo nueve regatas privadas, y cada regata viene a costar 60.000 euros entre balizamiento, tribunas, 22.500 euros de premios, árbitros, pantallas, permisos... El remero debe entender que la mayor parte del presupuesto se va en organizar la competición. Y si me remonto en el tiempo, gracias en gran parte a la ACT el remero tiene nombre y apellidos. Y lo digo con toda mi humildad.

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