Diario Vasco

remo

San Juan vuelve a romper sus límites

La trainera de San Juan, con la bandera conquistada en Zierbena.
La trainera de San Juan, con la bandera conquistada en Zierbena. / P. URRESTI
  • El éxito en aguas galipas y las pugnas en Castro o Zarautz con Hondarribia figuran entre los detalles que deja la Erreka

  • Gana una bandera liguera en Zierbena y se cuela en la tanda de honor tanto en la Liga como en La Concha

En medio de la tiranía compartida por Urdaibai y Hondarribia, emergió San Juan. En un verano dominado un año más por los dos mastodontes que se vienen repartiendo la Liga y la Bandera de La Concha las tres últimas temporadas, floreció la Erreka. En el desierto de arena que dejan las 'uberas' de la Bou Bizkaia y la Ama Guadalupekoa, surgió un oasis rosa.

Sucedió en Zierbena, en la tercera jornada liguera, cuando la cuadrilla entrenada por Joseba Fernández se doctoró en la ACT ondeando la única bandera del verano que no acabó en Bermeo ni en Hondarribia. La segunda victoria del club en la historia de la Liga fue el primero de los tres objetivos marcados al principio de la temporada. «Ganar era un objetivo que buscábamos hace tiempo. Más que eso era ya un deseo de todo el grupo», enfatiza Endika Pérez, patrón de la trainera.

Más que la bandera extraída de aguas galipas, Xabier Arraras, presidente del club, recuerda aquel fin de semana de principios de julio como un momento «histórico, porque celebramos cuatro banderas»: la de la Erreka, la de la Batelerak en la Liga Euskotren y las dos regatas ganadas en la ARC-2 por Oiartzun, club con el que los sanjuandarras han establecido un convenio para forjar su cantera.

En este sentido, el acuerdo con la entidad que preside Jon Perurena, que ha logrado el ascenso a la ARC-1 de la mano del técnico de San Juan Rufo Urtizberea, «nos sitúa -destaca Arraras- a la altura de Hondarribia y Orio, que también están presentes en las dos principales ligas masculinas y asimismo cuentan con una trainera femenina», que en el caso sanjuandarra ha logrado su tercer triplete consecutivo Liga Euskotren-Bandera de La Concha. Tampoco olvidan su notable campaña en bateles y en trainerillas.

En la tanda de honor

El hito de Zierbena anunció que las otras dos metas eran cuestión de tiempo: primero llegó su presencia en la tanda de honor en la Liga, de la que se adueñó desde las regatas de Zarautz, y después repitió éxito en la Bandera de La Concha. Eran unas barreras que nunca había franqueado el equipo que en 2012 inició el ciclo de Joseba Fernández, aunque en 2013 llegó gran parte de la savia canterana que hoy es su columna vertebral.

En la segunda jornada donostiarra, «Orio ganó la primera tanda y nos superó por unos segundos, pero acabamos contentos. Remar la tanda de honor de La Concha tiene mérito y además fuimos capaces de ganar a Kaiku», indica Endika Pérez.

En la bahía donostiarra llegó la culminación a un verano que resultó inmaculado en el mes y medio final. «En julio nos hicieron mucho daño los décimos puestos de Astillero y Bilbao», lamenta el patrón. Especialmente en la cita cántabra, «fuimos con buenas sensaciones, a gusto con la remada. La única explicación que encontramos es que eran contrarrelojes y no acertaríamos con la enfilación o algo», indica.

Aún hubo un tercer lunar, en Moaña, al repetir una décima plaza que parecía situar a Orio y Tirán como favoritas a la tanda de honor. Sin embargo, Endika Pérez aprecia que «en el Campeonato de España dimos un salto, o dos, de calidad», y la Erreka a punto estuvo de fulminar a Hondarribia en la clasificatoria para la final del estatal, en la que se impondrían los bidasotarras.

Pero los sanjuandarras ya se habían venido arriba: «Una de las claves de nuestra temporada es la gran confianza que tenemos en el trabajo», aporta Ibai Sistiaga. El proel sanjuandarra asegura que «sabemos que luchando llegan los frutos, y salimos a competir sin miedo a nada». Ni a nadie, como aquella txanpa final en Zarautz en la que tuvieron a Hondarribia contra las cuerdas.

En la tanda de honor

En 2015, San Juan atesoró la tripulación más joven de la Liga, pero este año Zumaia rebaja su edad media. En el club sanjuandarra no ignoran este dato. «Llevamos ya unos años en los que vamos mejorando los resultados alcanzando siempre los objetivos que nos marcamos», resalta Arrarras. Para 2017, son optimistas en volver a subir unos centímetros el listón. «Tenemos un bloque bastante estable que aún es joven, y confiamos en poder dar otro pasito, aun sabiendo que el nivel ahí arriba es muy alto», añade.

El traje en la tanda de honor le ha sentado como un guante, pero San Juan saca pecho con la esperanza de ensanchar sus límites.