Diario Vasco

REMO

Olaskoaga: «Dejar Orio era lo mejor para el club y también para mí»

Joxean Olaskoaga 'Aizperro' muestra ayer un besugo en el restaurante Xixilio de Orio.
Joxean Olaskoaga 'Aizperro' muestra ayer un besugo en el restaurante Xixilio de Orio. / MIKEL FRAILE
  • Joxean Olaskoaga, Entrenador de Orio, A sus 42 años, el oriotarra cuelga el remo y también deja de preparar a la trainera de su vida. Ahora quiere disfrutar de ella: de la vida

Mientras llega la hora de la entrevista, cruza por el puerto Jon Iriondo, que la víspera había logrado ascender a Ondarroa a la ACT. La imagen del ondarrutarra -vive en Orio- volviendo con dos niños de la ikastola recuerda que el remo está presente en cada rincón oriotarra.

Aizperro propone realizar la entrevista en el bar del hogar del jubilado en Orio. Tiene su gracia.

- ¿Cómo se ha levantado?

- Más tranquilo y relajado. No me he quitado un peso pero sí una responsabilidad que al final se me ha hecho duro, así que la decisión tomada es la mejor para mí y el club. Los resultados no nos han acompañado y el año ha sido duro. El noveno puesto de Sevilla fue un golpe y a partir de ahí comienzan las dudas. Hasta la Bandera de Zarautz no hemos funcionado. Luego dimos un buen nivel, el nivel de Orio; no creo que se pudiera andar mucho más.

- ¿Qué sintió el domingo?

- Muchos sentimientos. Sentí pena pero fue un día bonito y me pude despedir remando con los chavales, aunque el tema de la alineación y el juez complicó la regata. Hicimos una comida y algo de juerga y ahora nos duele un poco la cabeza (ríe).

- ¿Se ve ya como exremero?

- Hace falta un tiempo... Ahora empieza un trabajo para el entrenador que no se ve: llamar a uno y a otro para hacer el equipo, y estoy saturado para eso. Tengo 42 años, muchas batallas y supongo que pasaré envidia en verano. Pero me haré rápido a estar mirando en el puerto. Cuando pierdes algo la ilusión, te cuesta más ir a entrenar o cuidarte en la mesa, es hora de dejarlo.

- ¿Hará un año sabático?

- Nunca se puede decir, pero no creo que vuelva a empezar. Nunca diría que no a echar una mano o a estar en un club modesto, pero no es la intención. Necesito desconectar. Aparte del remo hay vida. El remo me ha dado mucha vida pero me ha quitado mucho también.

- La despedida no es la deseada.

- No, pero no hay que dramatizar. Ha sido así y es lo mejor para todos.

- Llegó para cuatro años.

- Era una forma de hablar. Se habló de cuatro años porque es el tiempo de una legislatura. Al final, la presión del pueblo, las prisas... No ha sido un verano muy bueno y no me tengo que justificar. Era un proyecto para cuatro años, pero el entrenador que venga lo continuará.

- ¿Cree que en otro pueblo y la misma situación Aizperro seguiría?

- No he pensado en eso. Como deportista y hombre del pueblo, me da pena acabar así, pero estoy tranquilo. En el pueblo hay muchas familias vinculadas al remo y opiniones distintas. No hay que coger a mal las críticas si no faltan al respeto. La gente y los chavales me quieren. Pero hay que separar el deporte y el ser querido, y si lo mejor para el club era no seguir, se habla con sinceridad y ya está. Sin más.

- Se arrepiente de algo de este año?

- No. Hemos hecho lo que hemos podido. Agradezco a los chavales, porque lo han pasado mal, y a la directiva, porque a nadie gusta tomar una decisión así. Pero no quiero que haya malentendidos en el pueblo. Debemos estar todos unidos. Yo le deseo lo mejor al club. Si la persona que viene hace las cosas bien, el año que viene Orio dará un saltito y en pocos años estará en la pelea.

- ¿Qué ha fallado este año?

- Muchas cosas (sonríe). Nos lo tomamos tranquilos. En invierno rotamos muchos chavales. Creo que todos los del B han pasado por la A en entrenamientos, y se acusó al principio de temporada porque son menos horas en el agua y haces menos bloque. Pero no es excusa. Yo esperaba andar mejor y estar en la tanda de honor, y se coló San Juan. Hondarribia y Urdaibai eran superiores, podíamos haber estado más cerca de Kaiku pero no mucho más.

- Tras Zarautz, dieron con la tecla en el bote. ¿Le ha permitido acabar con buen sabor de boca o le da pena no haber acertado antes?

- Esa pena te va a quedar, porque habríamos andado mejor. Urdaibai también dio un salto en Zarautz. ¿Y si lo hubiera dado antes? Si lo haces perfecto, también te queda la duda de si habrías podido hacerlo mejor.

- Hondarribia y Urdaibai están a un nivel superior al resto.

- Sí. Son ciclos. Urdaibai tiene un equipazo y Hondarribia tiene detrás un trabajo de muchos años y está recogiendo los frutos. Es lo que le falta a Orio: coger una base, trabajar, y en pocos años estará en la pelea.

- Ni Orbañanos triunfó el primer año ni Salsamendi arrasó en su debut en Urdaibai con otra filosofía.

- Esto no se hace en un año o dos. Hace falta un tiempo para ver lo que te falta y poco a poco vas haciendo el equipo para estar ahí en la pelea.

- ¿Qué le falta a Orio?

- Orio es un pueblo pesquero, de mucha tradición de remo, pero nos falta paciencia. Creo que podemos dar el paso. Si se confirma lo que se habla, porque no se puede decir nada, Orio estará ahí en la pelea en pocos años. Estoy convencido. Le falta paciencia y hacer las cosas bien.

- ¿No las hicieron Igor Makazaga y después Aizperro?

- Makazaga hizo un gran trabajo. Le supo sacar partido a este equipo, estuvo en la pelea pero no le salieron las cosas. Es un gran entrenador. Tiene otra forma de trabajar y otro carácter, pero coincidió con la etapa de dominio de Urdaibai y Hondarribia. A ver si llega pronto la de Orio.

- ¿Es lo que vale en el pueblo?

- Cada año es más difícil ganar y Orio es consciente. Cuando ahora haces segundo ya no te dicen que has perdido. Esa mentalidad ha cambiado.

- Pero falta cierta paciencia...

- (Se lo piensa).

- ¿O no?

- Bueno, sí... Se quieren resultados rápidos, pero también es porque había equipo para hacerlo mejor. Son un cúmulo de cosas por las que no ha sido un buen año. No es momento de criticar a Aizperro ni a la directiva, sino de estar unidos y apoyar.

- ¿Qué diferencias ve en Urdaibai y Hondarribia respecto a Orio?

- Bermeo es un pueblo similar a Orio, con gente brava y de carácter. Quizá no vivan el remo tanto porque es más grande, pero la mentalidad es similar. Hondarribia también lo vive. Si los resultados llegan, es más fácil, la afición sube, como le pasó a Castro o Astillero, las mareas que traían cuando andaban bien. Bermeo era un club humilde pero apareció Urdaibai y ha marcado época.

- ¿Qué destaca de su trayectoria?

- No me quejo. Me he sentido querido en Bermeo, en Hondarribia, en San Pedro y en Orio. Me quedo con eso. He tenido años buenos y otros no tanto. He hecho buenas amistades y me he sentido respetado.

- Ganó una Liga con Urdaibai, una Concha con Hondarribia... ¿Los mejores años los ha pasado en Orio?

- Sí. Los más bonitos y agradecidos.

- ¿Los peores en Portugalete?

- El ascenso fue bonito, pero fue una etapa complicada. Tampoco era mi mejor momento personal y lo pasé mal. Bastante peor que aquí. No tengo mal recuerdo de Portugalete, dejé amigos, pero fue una etapa dura en mi vida y no di lo que tenía que dar. Ahora estoy mejor. En el remo me siento respetado. Habrá quien me critique, como le criticarán a Jon (Salsamendi) o Mikel (Orbañanos).

- Da la sensación de que de los últimos años, el que más ha disfrutado fue en San Pedro, donde no ejercía de entrenador.

- Sí. No tenía ninguna responsabilidad. Remé a gusto, estaba a gusto con la gente, salieron los resultados y disfrutamos. Cuando tienes responsabilidad, es mucho más complicado porque aunque andes bien, no te deja disfrutar de todo.

- ¿Ese peso es mayor en Orio?

- No es eso. Puedes ganar La Concha, pero antes has tenido que decidir dejar a alguien fuera. Y aunque andes bien, cuando te toca y tú vas remando, son cosas que quedan ahí y no se disfruta igual. Tienes una responsabilidad. Es como en el trabajo: el jefe va a ser el malo porque tiene que tomar decisiones que a veces no gustan. Para eso es el jefe. Pero yo al lado tengo chavales que les he visto crecer. Si ya no remas, es más sencillo porque no estás tanto en el vestuario con ellos. Si no... Es duro dejar a un remero fuera.

- Tras conocer otros clubes, ¿se valora más lo que tiene en Orio?

- Si te quedas en un único sitio, vives en tu burbuja. Pero como deportista y como persona conviene salir. Te abre la mirada. Cuando yo vi Orio desde fuera, me gustó más porque valoras más lo que tienes. Es como un niño que lo tiene todo de pequeño y no valora lo que tiene.

- ¿Qué futuro augura a Orio?

- Todos sabemos quién sería la persona ideal, siendo de Orio y viviendo aquí y con los méritos que ha hecho. Si viniera él, sería un acierto.

- Se refiere a Salsamendi...

- Está claro. Todo el mundo sabe de quién hablamos. Él tendrá su tramites, debe hablar con Bermeo, y habrá que esperar. Esperemos que venga, si no, menudo papelón.

- Qué herencia deja?

Hay gente que está cansada, es normal en estas fechas, pero el cambio puede venir bien. La mayoría del grupo seguirá, que sería lo mejor para el club. Con esta gente y dos o tres que vengan, Orio dará un salto.