Histórico 'repóker' del insaciable Falcao

El mejor 'killer' del mundo remató cinco veces y marcó cinco goles: lo nunca visto en el Calderón

AMADOR GÓMEZMADRID
Falcao celebra uno de sus cinco goles al Dépor. / Efe/
Falcao celebra uno de sus cinco goles al Dépor. / Efe

El mejor delantero centro del mundo reapareció con un histórico repóker en el Calderón para destrozar al Deportivo y conseguir que el Atlético de Madrid firmase su mejor arranque liguero en casa, con un pleno de ocho victorias que permite mantener vivo el sueño. El demoledor e inscaciable Radamel Falcao volvió a exhibir su impresionante pegada, más que nunca desde que viste de rojiblanco y, gracias al colombiano, el Atleti pudo disfrutar de un plácido partido ante el colista de la Liga, víctima de la contundencia de un crack mundial. Con un recital goleador como el de Falcao que nunca se había visto en el Calderón, el Atlético no necesitó esfuerzo ni un gran juego para humillar a tan débil enemigo.

Tras estar desaparecido en el Bernabéu, el Tigre, con el gol entre ceja y ceja, tuvo cinco ocasiones, cinco remates a portería, y marcó todas. Nunca antes un jugador del Atléti había llegado a tal cifra en un partido de Liga. En la primera parte solo fueron dos, pero en su segunda oportunidad firmó un espectacular golazo de volea con el empeine desde el borde del área sin dejar caer el balón. Una demostración más de la grandeza y capacidad de Falcao para confirmar que hoy en día no tiene rival como killer.

Tras el descanso fue víctima de una imperdonable patada de Roderick en el área y él mismo se encargó de firmar entonces un hat trick que dada su clase y voracidad no podía quedarse ahí. En los siete minutos posteriores, con el colombiano encendido, cayeron dos más, para continuar con un festival inédito en la historia del club rojiblanco. Una gesta de un goleador único que cada día pinta más de blanco y al que no podrá retener el Atlético la próxima temporada. Y, además, no fue amonestado y estará el domingo contra el Barça en el Camp Nou.

Le bastó al Atlético con su efectividad en ataque para acabar muy pronto con la escasa resistencia de un Deportivo lastrado e inútil en defensa que aun así tuvo el empate en la cabeza de Valerón -su remate se estrelló en el palo-, tan solo un minuto antes de que Falcao pusiese el 2-0 al contragolpe, el arma que más le gusta al Atlético de Simeone. También le encanta al técnico argentino Diego Costa -otro coreado por el Calderón-, al que su alocada cabeza en esta ocasión estuvo para lo debe estar, para encontrar portería y abrir el camino de un triunfo cómodo, resumido en la eficacia del Tigre. Esa es la gran diferencia entre un equipo de verdad y un pequeño. La pegada. Y con el colombiano todo es posible en este Atlético. Tiene tanta ansia, instinto y capacidad de resolución que él solo, si le llegan balones, puede ganar cualquier partido. Cierto es que el Deportivo en caída libre dio muchísimas facilidades y apenas opuso resistencia, pero Falcao estuvo inmenso. En su camino hacia el récord incluso se jugó el físico con su cuarto tanto en la línea de meta.

Tan solo le faltó marcar con la zurda, su pierna mala, si es que tiene alguna este increíble delantero que ya ha superado a Futre como máximo goleador en la historia del Atlético y ha conseguido que el equipo rojiblanco se convierta hasta en una alternativa al título. El Calderón enloqueció con Falcao y el colombiano, además de una plusmarca que queda en los anales del Atleti y distancia aún más del Manzanares al Tigre, también se llevó como premio el balón, como no podía ser de otra manera. Las enchufó todas. En el Calderón vive otro extraterrestre que solo vale 60 millones.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos