Se trata de todos los opositores que quedaban presos del llamado Grupo de los 75, encarcelados en la represión de la Primavera Negra de 2003
Cinco de los encarcelados abandonarán la cárcel en las próximas horas y podrán viajar a España, según informa la Iglesia cubana

El cardenal cubano Jaime Ortega y Alamino (d) saluda al canciller español, Miguel Ángel Moratinos (c), junto al embajador de España en Cuba, Manuel Cacho (i), poco antes de reunirse en la sede del Arzobispado de La Habana (Cuba).
Fariñas no abandonará todavía su huelga de hambre
Licet Zamora, la portavoz del disidente, ha indicado que Fariñas no depondrá la huelga de hambre y sed "hasta que no estén liberados los primeros 12 presos de los 26 más enfermos", tal y como prometió cuando la Iglesia Católica se puso en contacto con él para solicitarle que abandonara la medida de fuerza.
No obstante, el opositor ha dejado abierta la posibilidad de flexibilizar la huelga cuando los cinco presos políticos que abandonarán la isla la próxima semana para dirigirse a España, salgan del país. "Entonces 'el coco' ha prometido que comenzará a tomar líquidos para mejorar su estado de salud", ha indicado Zamora.
Además, Fariñas ha expresado su "decepción" por la actuación de la Iglesia Católica cubana porque "desde que él aceptó que fuera la mediadora con el Gobierno para conseguir la liberación de los presos políticos" no se han puesto en contacto con él para comunicarle los avances. "No le llamaron cuando excarcelaron a Ariel Sigler Amaya, ni le han llamado ahora", ha explicado la portavoz. Este comportamiento por parte de la Iglesia habría endurecido la posición del disidente que, a pesar de que su estado de salud "sigue siendo grave", se niega a relajar su huelga "hasta que no vea gestos significativos por parte del Gobierno".
El Gobierno de Cuba pondrá en libertad a 52 presos políticos, cinco de ellos en las próximas horas, quienes podrán viajar a España en compañía de sus familiares, y el resto en los próximos tres o cuatro meses, según ha anunciado
la Iglesia Católica.
Se trata de todos los opositores que quedaban presos del llamado Grupo de los 75, encarcelados en la represión de la Primavera Negra de 2003, según un comunicado de la Iglesia Católica. En la nota se informa también de que también en las próximas horas otros seis presos
serán acercados a sus provincias de residencia.
Las autoridades cubanas han indicado a la Iglesia que los 47 presos políticos que serán puestos en libertad durante los próximos meses podrán salir de Cuba.
El arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, ha sido informado de esa medida en una reunión con el presidente Raúl Castro, en la que también participaron el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y su homólogo cubano, Bruno Rodríguez. La decisión se produce en el marco del proceso de diálogo abierto en mayo entre el Gobierno de Raúl Castro y la Iglesia Católica y apoyado por
el ministro de Exteriores español en su visita a Cuba.
Mediación española
Por su parte, el Gobierno español ha expresado su "satisfacción" con el "gesto" del Gobierno cubano, según han informado fuentes de la delegación que acompaña a Moratinos, en su tercera visita a la isla. En junio, el ministro español convenció a sus socios europeos para que aplazaran a septiembre la revisión que cada año hacen de su política hacia la isla, la llamada Posición Común, impulsada por José Maria Aznar en 1996 y que condiciona la relación bilateral a avances en democracia y derechos humanos. La Habana exige su eliminación porque la considera una injerencia y una imposición unilateral por parte de los Veintisiete.
Falta por comprobar si todos los presos liberados serán obligados a abandonar la isla, como ha ocurrido en casos anteriores, o podrán elegir libremente si permanecen en Cuba o prefieren comenzar una nueva vida en el extranjero. En el primer caso, algunas fuentes citan a Francia, Italia y Chile como países dispuestos a acogerlos.
Además de la presión internacional, el Gobierno de Castro se ha enfrentado durante las últimas semanas al aumento de las protestas de las Damas de Blanco y a la huelga de hambre de Guillermo Fariñas. El disidente, que inició su ayuno tras la muerte del preso político
Orlando Zapata para exigir la libertad de los 26 opositores encarcelados que se encuentran más enfermos, ha culpado recientemente a
Castro de su muerte.
Escepticismo en la disidencia
La disidencia interna en Cuba ha reaccionado entre el júbilo y el escepticismo tras conocer la noticia. "Estoy muy emocionada, llevaba varios días esperando el anuncio de las excarcelaciones", ha dicho Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, el grupo de mujeres
familiares de los opositores condenados en la primavera de 2003.
Sin embargo, Pollán, esposa del preso Héctor Maseda, condenado a 20 años, se ha declarado "bastante escéptica". Ha afirmado que le "sorprende" y todavía no acaba de "asimilar" el planteamiento de la excarcelación progresiva de los restantes 47. "Creo lo de estos momentos, pero pienso que en ese término tan breve no van a excarcelar a los demás. Ojalá tenga que decir en septiembre que me equivoqué y todos están en libertad".
Por su parte, el portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Elizardo Sánchez, ha reconocido que "el anuncio es positivo y es una buena noticia para los presos y sus familias", pero consideró que "no satisface completamente" las expectativas de los movimientos de derechos humanos. "Lo que se pide es la libertad incondicional para los presos políticos", ha recalcado Sánchez, y ha asegurado que "no va a suponer una mejoría significativa de los derechos humanos en Cuba".