El Gobierno eleva a 42 los muertos y a 120 los heridos por las graves inundaciones sufridas en el archipiélago
Los servicios de carreteras todavía no han podido reabrir muchas vías de comunicación, ya que hay puentes destruidos y centenares de metros de asfalto desaparecidos
Más de un centenar de evacuados que perdieron familiares y bienes en el temporal intentan superar la tragedia acogidos en el Cuartel militar de Nazaré
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Un grupo de boys scouts limpiando las calles de Fanchul./ AP

Imagen de una carretera destrozada por las riadas en Ribeira Brava./ Efe

Algunas de las zonas más turísticas de la bahía de Funchal, la capital del archipiélago, son auténticos barrizales./ Reuters

Los equipos de rescate continúan buscando víctimas bajo el barro./ Reuters

Varias de las principales avenidas y barrios de la capital están completamente intransitables./ Reuters
Tres días de luto oficial
El Gobierno de Portugal ha convocado un Consejo de Ministros extraordinario para mañana en el que decretará tres días de luto nacional por las víctimas del temporal de Madeira.
El Consejo de Ministros se reunirá por la mañana para declarar los tres días de luto ante las "calamidades y la catástrofe" causadas por el temporal y con el fin de "estudiar nuevas medidas de apoyo" al archipiélago, informó una fuente del Ministerio de la Presidencia luso.
Los muertos y desaparecidos por el
devastador temporal del sábado volvieron a aumentar en Madeira, donde las autoridades regionales y municipales no se pusieron de acuerdo en el recuento de las decenas de víctimas. Según el alcalde de la capital de la isla, Miguel Albuquerque, han aparecido en su ciudad otros seis cadáveres que se suman a los 42 anunciados la noche del domingo por el Gobierno regional del archipiélago.
Las autoridades regionales, que elevaron de cuatro a 32 la cifra de personas denunciadas como desaparecidas, han dicho no poder confirmar las nuevas víctimas mortales en la última de las dos rondas de información a la prensa en las que concentran los balances diarios sobre la situación en la isla. El presidente del Gobierno regional, Alberto Joao Jardim expresó no obstante su temor, en una entrevista por televisión, de que los desaparecidos acaben por sumarse a la lista de muertos.
El alcalde y la Administración regional coincidieron en negar que hayan aparecido más cadáveres en el estacionamiento subterráneo de un centro comercial anegado rápidamente por las riadas. El vicepresidente del Gobierno de Madeira, Joao Cunha e Silva, situó en 32 las personas denunciadas como desaparecidas y dijo que aún no se ha identificado a 13 de los 42 cadáveres enviados a una morgue provisional en el aeropuerto. Entre los muertos hay una ciudadana británica pero ninguna de las denuncias sobre desaparecidos se refiere a extranjeros, agregó.
Riesgo de derrumbes
Las
riadas han causado también el desalojo de 370 personas que han sido acogidas en la mayoría de los casos en un cuartel militar de Funchal. El alcalde Albuquerque señaló que en el primer nivel subterráneo del popular garaje del centro comercial Anadía no se han encontrado cadáveres, pero reconoció que todavía no ha podido accederse al piso inferior. La Autoridad de Protección Civil de Madeira ha confirmado que perros de la Policía habían detectado la aparente presencia de cadáveres en el garaje, donde el lodo y desechos acumulados hacen imposible por ahora el acceso de buceadores. Efectivos de bomberos y especialistas militares trabajan en el drenaje del estacionamiento que puede tardar aún muchas horas, según medios oficiales.
Durante la madrugada del sábado las
fuertes lluvias que azotaron la accidentada orografía de Madeira se llevaron casas y puentes y convirtieron en ríos las principales avenidas de la capital, Funchal de 100.000 habitantes. Hubo personas sepultadas bajo el lodo o en el interior de sus casas y otras murieron por deslizamientos de tierra, arrastradas en el interior de sus vehículos, o cuando caminaban por las calles, barridas por la fuerza de los torrentes de agua y piedra procedentes de los cerros circundantes.
El riesgo de derrumbes en varias localidades próximas a la capital ha obligado a evacuar a una treintena de personas en Ribeira Brava y a varias familias de Santa Cruz y Ponta do Sol, en los alrededores de Funchal. Los servicios de carreteras todavía no han podido reabrir muchas vías de comunicación con puentes destruidos, centenares de metros de asfalto desaparecidos bajo el agua, y depósitos de piedras y barro que las hacen intransitables. El alcalde dijo que en Funchal trabajan a destajo todos los servicios disponibles para retirar las muchas toneladas de desechos y lodo arrastrados por la riada y limpiar la ciudad, que todavía este lunes era intransitable en muchas zonas.
Luto nacional
Tampoco los servicios de agua y luz están restablecidos en toda la isla, cuya tragedia hizo que un Consejo de Ministros extraordinario celebrado este lunes en Lisboa decretara tres días de luto nacional. El Gobierno central tomó varias medidas para ayudar a Madeira, entre ellas la apertura de una línea de crédito para los comerciantes que han visto sus negocios arrasados por las aguas. Entretanto la fragata portuguesa Corte-Real, que el año pasado lideró el combate a la piratería en las aguas de Somalia al abrigo de una misión de la OTAN, se sumó hoy a las labores de ayuda a las víctimas.
El navío militar atracó en el puerto de Funchal equipado con materiales de asistencia humanitaria, buceadores, médicos, un destacamento de fusileros, y pertrechos para levantar puentes militares. Fuentes de Protección Civil de Madeira explicaron que las tareas de la embarcación están también apoyadas por un helicóptero, que sobrevoló durante la tarde la zona baja de Funchal para inspeccionar los terrenos, donde se temen deslizamientos.