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La Asamblea Nacional gala otorga un nuevo estatus a las «lenguas regionales». La federación Seaska valora que «ya no será ilegal dar clases en euskera»
DV. La Asamblea Nacional francesa acordó el lunes una reforma constitucional entre cuyos contenidos se incluye que «las lenguas regionales pertenecen al patrimonio de Francia». Tanto la academia vasca de la lengua, Euskaltzaindia, como la federación de ikastolas de Iparralde, Seaska, se congratularon por el cambio pero puntualizaron que el cambio no es mas que un «primer paso».
Los parlamentarios y senadores, reunidos en Asamblea Nacional en el Palacio de Versalles, aprobaron por un margen de un voto la revisión de la Constitución impulsada por el jefe de Estado, Nicolas Sarkozy, y su Gobierno conservador. La propuesta requería el apoyo de tres quintas partes de la Asamblea para ser aprobada y el resultado de la votación fue de 539 votos a favor y 357 en contra.
El texto recoge que «las lenguas regionales pertenecen al patrimonio de Francia». Pero esta frase no tiene ninguna repercusión sobre la oficialidad del euskera, catalán, corso, bretón y otros idiomas vernáculos. Estas lenguas regionales no serán declaradas oficiales.
Lengua de la República
Al principio había sido colocada en el artículo primero, inmediatamente antes del que estipula que «el francés es la lengua de la República». Pero los senadores la relegaron finalmente al artículo 75-1, dentro del apartado dedicado a las administraciones territoriales. El texto aprobado amplía los poderes del Parlamento, delimita los del presidente y, supuestamente, da nuevos derechos a los ciudadanos.
El presidente de Euskaltzaindia, Andrés Urrutia, manifestó que la Asamblea Nacional había dado «un paso importante y significativo», aunque opinó que sólo es el «primer paso». Agregó que la medida «tiene su importancia como protección y patrimonio, pero no puede ser un patrimonio muerto, sino uno que tenga vida».
El presidente de la Federación de Ikastolas de Iparralde, Paxkal Indo, se mostró «feliz» con la medida de reforma constitucional adoptada por el Parlamento francés. Según explicó, «hasta ahora hemos trabajado ilegalmente dando clases en euskera con profesores pagados por el Estado; ahora, sin embargo, eso ya no será ilegal».
Aún así, el presidente de las ikastolas del otro lado de la frontera recordó que la situación del euskera como lengua seguirá estando «detrás» en el Estado francés.





