Editorial 05/07/2007
(...) Pero, naturalmente, todas estas perspectivas positivas, que tanto contribuirían a elevar los niveles de desarrollo de estos países, quedan en entredicho cuando se convierten en objetivo preferente del terrorismo de inspiración islamista. Y prevenir el ataque no es tarea fácil. Es más que probable que el conductor del coche bomba que perpetró la masacre del lunes fuera alertado de la presencia de turistas occidentales por el contingente de hombres armados que los acompañaba (...).