Editorial 3/06/2007
Aprovechando la lectura de sus conclusiones, Olga Sánchez afirmó que la memoria de las víctimas «no merece el tratamiento que le han dado algunos medios» en los que trabajan «personas que, a lo mejor, en su momento aprobaron la carrera de periodismo, pero que no tienen la altura y la grandeza de una profesión tan importante». (...) Sus palabras y estas lágrimas son la perfecta expresión de la frustración que embarga a la fiscal tras el nefasto papel que ha desempeñado en la vista de este juicio y las insuficiencias y lagunas de su trabajo que han quedado patentes. Olga Sánchez confundió ayer la sala con un estudio de la cadena Ser, que es donde debería haber ido a desahogarse por su triste papel (...).