En Gipuzkoa se celebran mañana varias procesiones o fiestas en torno a la festividad del Corpus, pero Ordizia es otro ejemplo de una tradición mantenida. Tras la misa que se inicia a las 11.00, la procesión comienza a recorrer el pueblo. Las calles del casco estarán engalanadas con pétalos de rosa, flores, hierba fresca, con lo que se logra una singular alfombra por la que transcurre la procesión y a la vez proporciona un aroma envidiable y característico de este día del año.
La comitiva religiosa va desde la parroquia hasta la plaza donde estará montado un pequeño altar junto a los arcos del Ayuntamiento. Una ofrenda y bendición en este punto y la procesión sigue su camino hasta el regreso a la parroquia. Una procesión antiquísima que se refuerza cada año.