OARSOALDEA. DV. Un centenar de personas volvieron a manifestarse ayer en Trintxerpe, reclamando a los máximos responsables municipales un parque «digno». Con el lema 'Por un parque seguro y sin excrementos', niños y mayores de la localidad recorrieron buena parte de este distrito pasaitarra dispuestos a no cejar en su empeño, el de conseguir que el espacio público más concurrido de la calle Azkune se ajuste lo máximo posible a sus necesidades.
Los convocantes, un grupo de padres que acostumbra a frecuentar a diario este lugar en compañía de sus hijos, declaró que continuarán llevando a cabo esta manifestación cada viernes hasta que, por lo menos, el vallado «prometido» por el Ayuntamiento de Pasaia sea instalado, «para que los niños estén seguros mientras juegan».
«La teniente alcalde había dicho que estaría colocado la última semana de mayo o la primera de junio. Los días pasan y seguimos sin noticias de cuándo lo van a instalar finalmente», declararon los organizadores de la manifestación.
Un parque de 'verguenza'
Coreando lemas del tipo «Alcaldesa, escucha nuestras quejas» o «Esto es un parque y no un vertedero», hicieron público su malestar. Los gestos de sentimiento de cuantos les veían a su paso, era más que evidente. «Tienen toda la razón del mundo. Ese parque es una vergüenza», comentaba una vecina de Azkuene. «Han puesto tantos jardines que los niños no tienen dónde jugar. Hasta los bancos los han tenido que poner fuera, en la acera», opinaba, por su parte, otra trintxerpetarra sobre el tema.