URRETXU. DV. La jornada dominical ofreció una desapacible climatología para el desarrollo de actividades al aire libre, pero la Marcha Beitia concitó a sus respectivas horas de salida un total de 1.089 montañeros. De ellos 206 para hacer el recorrido largo de más de 50 kilómetros y el resto para el corto. De algo más que el millar, más de 300 eran mujeres.
La mayor parte de los participantes, según la organización, procedían de Urretxu-Zumarraga (569), Legazpi (116) y Ezki-Itsaso (11), y de poblaciones cercanas: Azkoitia (34), Ormaiztegi (31), Bergara (23), Arrasate, Oñati, Ordizia, ... pero también los hubo que vinieron de más lejos: Donostia (28), Gasteiz (23), Bilbo, Agurain (16), Alcorcón, Zaragoza , Logroño... y por supuesto la ya asidua madrileña Eleazar.
Un portavoz de la organización manifestó la satisfacción que les causó comprobar el regreso a la Marcha Beitia de Juanmari Torrealdai, quien vino acompañado del escritor de guías de montaña Mikel Arrizabalaga. Fueron muy madrugadores, pues para las cinco de la mañana ya estaban en la salida.
Que la marcha Beitia está más que consolidada da fe el dato de que con el mal tiempo en contra, el registro en la llegada fue de un total de 828 valientes que sellaron sus tarjetas al terminar. El barro, sobre todo para los más rezagados, fue la tónica dominante, así como la poca visibilidad de un bello paisaje oculto entre nubes.
Sucios y mojados pero con los rostros felices, todos remarcaban que el barro había endurecido mucho el ya de por sí exigente recorrido. La más cordial enhorabuena a todos ellos.
El itinerario parece ser que fue del agrado de todos, y agradecían el esfuerzo de los organizadores para mostrarles año tras año caminos poco conocidos, incluso para los lugareños.
No hubo incidencias que resaltar. Algún ocioso gracioso no tuvo mejor idea que cambiar la señalización en la zona de Mártires para confundir a los marchistas, lo que fue rápidamente resuelto.
Los servicios de Cruz Roja dieron buena cobertura al evento.
Los galgos de ambas marchas llegaron a meta en tiempos de escándalo, pero la inmensa mayoría decidió 'caminar' y disfrutar del camino y de los avituallamientos.
Desde la organización se nos remarca de forma muy especial el agradecimiento «a todos y cada uno de los colaboradores, que tuvieron que soportar el mal tiempo con buena cara. Este año no han podido acompañarnos Iñaki, Xegundo, Bittori y Pototo, pero sabemos que estaban con nosotros y con Iñaki».