LEÓN / OVIEDO. El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, ofreció ayer un pacto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para garantizar que tras las elecciones autonómicas y municipales del próximo día 27 gobernarán las listas más votadas. En una rueda de prensa ofrecida en la Plaza de San Marcelo de León -pese a que parecía más un mitin que un acto para medios de comunicación, ya que se acercaron cientos de vecinos leoneses que aplaudían cada respuesta del jefe de la oposición-, Rajoy aseveró que su partido está abierto a todos aquellos que apuesten por «el sentido común» y por sentirse «orgulloso de su país» y agregó que los «desertores» del PSOE tienen su sitio en las filas del Partido Popular.
En la rueda de prensa se le preguntó si, tal y como ha anunciado en Francia el presidente Nicolás Sarkozy, él llevaría a su gobierno a personas vinculadas a la izquierda. Rajoy respondió haciendo un nuevo llamamiento a todos aquellos que estén «sorprendidos» con lo que han hecho los socialistas en esta legislatura, en la que, según dijo, se ha puesto en marcha una política exterior «propia de un país estratosférico» y se han abierto debates sobre si España es «una, tres o cuatro naciones» y se ha impulsado una «negociación» con terroristas». «Yo hago un llamamiento a los que quieran un mínimo de sentido común y sentirse orgullosos de su país -aseveró-. Hay mucha gente en la izquierda que ha desertado».
En este contexto y como ya hiciera ayer en comparecencia pública, sacó a colación el nombre de Nicolás Redondo Terreros, que ha advertido que la lucha antiterrorista puede retroceder «20 años» si la ilegalizada Batasuna logra regresar, de una u otra forma, a las instituciones de País Vasco y Navarra tras las elecciones del próximo día 27. «Toda esa gente tiene su sitio en el Partido Popular», señaló, añadiendo que la formación política que lidera es «abierta» como las que dirigen en Francia y Alemania Nicolás Sarkozy y Angela Merkel, respectivamente. «Aquí caben todos. Yo aspiro a una gran mayoría y les digo que habrá mucha gente que se incorpore pronto al Partido Popular», concluyó.
Anoche, en el Auditorio Príncipe Felipe, de Oviedo, Rajoy ofreció un mitin ante 2.700 simpatizantes y cargó con fuerza contra José Luis Rodríguez Zapatero. Después de esperar a que el presidente del Gobierno se pronunciara sobre la polémica de las listas de Acción Nacionalista Vasca (ANV), el presidente del Partido Popular le acusó de «engañar a los españoles» con la política antiterrorista, basada sólo en «disparates» que han permitido que la izquierda abertzale se pueda presentar en Euskadi y Navarra y que Iñaki de Juana Chaos esté «en la calle». Y le exigió, de una forma tensa y enérgica, que «asuma sus responsabilidades».
El presidente de los populares se mostró sorprendido de que el jefe del Ejecutivo «trate peor» a su partido que a Batasuna, asegurando que el PP ha abandonado la Ley de Partidos, cuando todas las decisiones en la lucha contra ETA las ha tomado en solitario sin contar con la oposición. Rajoy recordó que en la época en que los populares gobernaban ocurría lo contrario. Entonces, se hizo una política clara en la que se dijo a los ciudadanos que no se iba «a negociar y pagar un precio político porque alguien deje de matar». Apuntó también que los cambios legislativos y la firma de acuerdos, como la Ley de Partidos, se hizo con el apoyo del PSOE. «Dejó a Batasuna sin recursos y sin dinero», apuntó.
Exigió que el jefe del Ejecutivo, «ante el clamor social», abandone la ambigüedad y explique en que situación está el «llamado proceso de paz». Porque Rajoy se mostró convencido de que «sigue habiendo contactos y reuniones entre miembros del PSOE, Batasuna y su entorno».
Rajoy realizó el viaje entre Vigo y León en el avión de la prensa que cubre la campaña electoral. En una charla informal, el presidente del PP aseguró que el día 27 no le va a suceder lo mismo que hace unos días a Nicolás Sarkozy. Ocurrió que la mujer del presidente electo de Francia no votó en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas, lo que generó una gran polémica en el país vecino. Aseguró que tiene «convencida» a su mujer, Elvira Fernández, para que vote al partido que lidera. COLPISA