MADRID. José Luis Rodríguez Zapatero abrió anoche la campaña electoral para las municipales y autonómicas del día 27 con un compromiso personal: si es reelegido en 2008 volverá a subir el salario mínimo interprofesional hasta situarlo por encima de los 600 euros. La promesa, lanzada durante un mitin organizado en Zamora por el candidato a la alcaldía, Carlos Hernández, choca con la estrategia diseñada por los socialistas para estos comicios y con su insistencia en que el protagonismo debe recaer en las propuestas de los aspirantes a ayuntamientos y comunidades.
El acto en el que participó el jefe del Ejecutivo no pertenecía en puridad y de acuerdo con las leyes a la campaña, pero extraoficialmente su discurso sirvió a los socialistas para arrancar una contienda a la que dio el pistoletazo de salida, a las 00.00 horas del viernes, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega. Una campaña en la que el secretario general del PSOE pidió a los suyos que sepan estar y aguanten «críticas e insultos».
Rodríguez Zapatero, acompañado por el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, hizo lo propio y empleó en todo momento un tono positivo. Ni siquiera mencionó de manera expresa al PP. Se limitó a ensalzar los logros sociales de su Gobierno y presentarlos como una seña de identidad del partido, allá donde gobierna. A esto, sumó su capacidad para hacer el bienestar compatible con el progreso económico.
Presumió así de haber desarrollado una política que ha permitido subir las pensiones mínimas un 25%. «Aún son muy bajas porque venimos de un país que fue muy pobre y personas que trabajaron muchísimo no pudieron cotizar más, pero puedo asegurar -prometió también- que vamos a seguir subiendo las pensiones mínimas. Y en la próxima legislatura, subiremos el salario mínimo interprofesional».
Movilizar al electorado
El empeño de los socialistas es movilizar a aquellos que les dieron su confianza en 2004. De ahí, los reclamos del presidente del Gobierno. Y de ahí también que, para la apertura oficial de la campaña, la vicepresidenta optara por dirigirse fundamentalmente a los jóvenes; los principales artífices, a juicio del PSOE, de que José Luis Rodríguez Zapatero ocupe hoy La Moncloa. A ellos, les pidió, en una innovadora pegada de carteles, que contribuyan con su voto a cambiar el rumbo de las ciudades y comunidades después de haber cambiado el de España.
Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, pidió en el acto de apertura de campaña, que se celebró en el madrileño Puente de Vallecas, el voto para el PSOE con una apelación especial a los jóvenes.
«Hace tres años todos esos jóvenes defendieron la paz frente a la guerra, la verdad frente a la mentira, la tolerancia frente a la intransigencia y los derechos frente a las imposiciones, y consiguieron que prevalecieran -expuso la también portavoz del Ejecutivo socialista- Ahora también lo podemos conseguir entre todos porque el voto de cada uno es muy poderoso».
Acompañada por los candidatos socialistas a la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid, Rafael Simancas y Miguel Sebastián, respectivamente, María Teresa De la Vega instó a los jóvenes a no dejar su decisión «en manos de otros» y a no permitir que «unos pocos se hagan ricos destruyendo su ciudad y su medio ambiente». COLPISA