El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró en la mañana de ayer en Melilla que no usará la lucha antiterrorista como uno de los elementos vertebradores de su discurso durante los próximos 15 días. Las líneas básicas serán la defensa de la nación y de los grandes consensos, la mejora de los niveles de bienestar y riqueza de los españoles, la política económica y social, la seguridad ciudadana y la inmigración. Sobre este tema, se mostró a favor de una llegada de extranjeros «ordenada y legal», con una legislación que prohíba las regularizaciones masivas, y una apuesta por la integración de los inmigrantes «para que tengan los mismos derechos y deberes que los españoles». Rajoy alabó el trabajo del presidente de Melilla, Juan José Imbroda, por mejorar la ciudad.