El proyecto, impulsado por MIK, el centro de innovación de MCC, se llamará Innovalab y funcionará de forma temporal en Barakaldo hasta la instalación del antiguo atunero Guadalupeko Izarra en el embarcadero del Museo Marítimo de Bilbao.
-¿Cómo surgió su colaboración con MIK para este proyecto?
-Les presenté el proyecto hace dos años y les gustó porque tenían en mente montar un laboratorio de innovación singular.
-¿Por qué eligió un barco?
-Porque no queríamos un edificio alquilado lleno de despachos y oficinas. El barco no está escondido como una oficina.
-Su intención es que los procesos de innovación salgan de los habituales lugares de trabajo
-Para mí trabajar es jugar y viceversa. Es necesario sacar la gente de su puesto de trabajo diario y su rutina cotidiana. Con las prisas y las reglas, en el centro de trabajo esa creatividad a veces se atasca, se bloquea.
-¿Ve factible lograr ese estímulo?
-Se trata de traer a ejecutivos, managers y staff a este laboratorio y que sean un equipo de innovación pero en un ambiente más libre para expresarse e innovar con todos los sentidos.
-¿Cómo lo logrará?
-Tenemos dos espacios: el primero, inmersión, con videos, música, color, olores e imágenes para estimular y relajarse. El otro espacio será creativo, interactivo entre las personas para que comiencen a desarrollar sus sistemas con los que regresar luego a la empresa.
-¿No se relajarán demasiado?
-Tampoco queremos que se duerman, ojo, sino que se relajen para que vengan las nuevas ideas. Que sean responsables de su propia creatividad en cada momento y cada día; puede ser mirando por la ventana del barco o con una conversación: viendo el mundo en 360 grados.
-¿Cuántas personas o grupos admite el laboratorio?
-Serían grupos de unas diez personas, que pueden llegar con algo específico, un problema o solo quieren buscar inspiración para nuevas ideas, o colaborar mejor entre ellos en equipo.
-¿Y a qué empresas va dirigido?
-A todas las de negocios o relacionadas con innovación social, cultural, educativa, grandes y pequeñas, ricas y más pobres.
-Alude al concepto de experimentación activa. ¿Qué es?
-Como nosotros no tenemos todas las soluciones, no se trata tanto de hablar conmigo como ponerte a ti a hablar con tu compañero de trabajo, tu jefe, él allí no te va a estar mandando: debe ser algo abierto a la tormenta de ideas, la estrategia, cómo mejorar la forma de trabajar juntos, de colaborar para ser innovadores y creativos.
-Es usted especialista en realidad virtual. ¿Se apoya mucho el laboratorio en ella?
-No va por ahí el enfoque, no es tanto la tecnología, que es algo costoso, como el lado humano, no tanto ordenadores como sensaciones, prefiero el lado humano, tambores relajantes.