El botulismo es una enfermedad producida por uno de los venenos más potentes que hay en la naturaleza y que genera la bacteria clostridium botulinum. Su principio activo se usa en estética (botox). En Euskadi ha habido diez casos desde 1990.
Las esporas de esta bacteria, muy presente en las verduras y hortalizas -también en el pescado- germinan cuando el alimento está mal cocinado o en ausencia de oxígeno, cuando se hacen conservas caseras. Al germinar, la bacteria produce la toxina. Bastan unos nanogramos para que cuando es absorbida por el intestino, bloquee las sinapsis neuromusculares y produzca la parálisis, primero en los músculos de la cabeza. Además provoca visión borrosa, dificultades de deglución y para hablar, y si la intoxicación es severa, puede derivar en parálisis respiratoria.