La aprobación de la legislación estatal sobre el suelo se produce casi ocho meses después de que entrara en vigor la ley vasca del suelo, aunque ello no supondrá colisión entre normas. El socialista Jorge Letamendia, delegado de Urbanismo en el Ayuntamiento de Donostia y uno de los negociadores de la ley vasca, comentó ayer que «no hay incompatibilidades porque todo el proceso de formulación y negociación de ambas leyes fue paralelo, aunque se haya producido un desfase de casi un año entre la aprobación de una y otra».
Por ello hay sintonía y coherencia entre ambas legislaciones, si bien la estatal establece que las cesiones por aprovechamientos urbanísticos a los ayuntamientos pueden ser del 15%, y del 20% cuando las plusvalías son extraordinarias. En la ley vasca ese porcentaje es del 10%, «pero ahora se abre la posibilidad de que modifiquemos nuestra ley y elevemos esos porcentajes», anuncia Letamendia.