TORONTO. El líder del separatista Partido Quebequés, André Boisclair, dimitió ayer inesperadamente de su cargo ante las crecientes críticas en el seno del partido por los malos resultados del PQ en las pasadas elecciones provinciales, lo que profundiza la crisis del movimiento nacionalista quebequés.
Boisclair, que fue nombrado líder del PQ en noviembre de 2005, había resistido hasta el momento las críticas surgidas en el partido que solicitaban su dimisión, después de que los separatistas se tuviesen que conformar con 36 de los 125 escaños de la Asamblea Nacional en las elecciones del pasado 27 de marzo. Pero arreciaron en las últimas horas después de que arremetiese contra el popular Gilles Duceppe, líder del Bloque Quebequés, el partido que representa al movimiento nacionalista en el Parlamento federal.
Durante el fin de semana, Boisclair -cuyo particular estilo de hacer política y su personalidad habían suscitado fricciones en el seno del PQ desde su nombramiento como líder-, acusó a Duceppe de librar una guerra de guerrillas para hacerse con el mando del partido. El nombre de Duceppe ha sido mencionado en numerosas ocasiones como uno de los principales candidatos para recomponer el movimiento nacionalista, en declive desde su derrota en el referendo separatista de 1995, pero el político ha preferido hasta ahora quedarse en Ottawa.
Líder controvertido
Boisclair comunicó ayer su decisión de dimitir durante una reunión que mantuvo en la ciudad de Quebec con los diputados del PQ, poco antes de que se iniciase la primera sesión de la nueva legislatura de la Asamblea Nacional. Tras la reunión, confirmó su dimisión en una rueda de prensa en la que en varias ocasiones tuvo que reprimir las lágrimas.
Boisclair, de 41 años, señaló que «el intenso escrutinio» de su liderazgo hacía imposible que continuase al frente del PQ y terminó su breve alocución en un tono nacionalista. Tras afirmar que «hace 25 años Quebec fue excluida de la Constitución canadiense», el líder nacionalista expresó su deseo de que un día «los francófonos de Norteamérica» y la nación quebequesa «elijan la libertad».
La breve estancia de Boisclair en el poder del PQ ha estado marcada por la controversia. Boisclair nunca ha ocultado que es homosexual, lo que provocó tensiones entre las facciones más conservadoras del nacionalismo quebequés, especialmente en las zonas rurales de la provincia. También causó revuelo cuando reconoció haber consumido cocaína mientras era ministro de Inmigración y Ciudadanía en el Gobierno de Lucien Bouchard, a finales de los años 1990. Su imagen no mejoró cuando el año pasado participó en una parodia televisiva de la película 'Brokeback Mountain' en la que dos actores representaban al presidente de EE UU, George W. Bush, y el primer ministro canadiense, Stephen Harper, en medio de una escena erótica.
Pero el futuro de Boisclair quedó sellado cuando el Partido Quebequés quedó relegado a la tercera posición tras pasar de 41 a 36 diputados en las elecciones del 27 de marzo. AGENCIAS