TARRAGONA. El defensa del Nástic de Tarragona César Navas cree que las posibilidades de permanencia de su equipo en Primera son nulas, por lo que sólo les queda terminar la temporada de la mejor forma posible.
«Vamos a trabajar para ganar lo que queda, pero la permanencia es imposible, salvo que los demás perdieran todo y nosotros diésemos la campanada», comentó el jugador.
«Los jugadores salimos al campo con la intención de hacerlo todo bien, pero hemos tenido partidos en los que no nos han salido las cosas. Hemos hablado todos y hemos dado nuestro punto de vista, pero no hemos encontrado la solución. No nos han acompañado los resultados», añadió.
El jugador confesó que el técnico, Paco Flores, dio su punto de vista a los jugadores después de la derrota por 2-0 ante el Levante que tantos ríos de tinta ha hecho verter por el asunto del posible intento de soborno, desmentido por los protagonistas.
«Poco se puede decir, porque el partido fue malo y no se puede salvar nadie. Teníamos ilusión por hacerlo bien porque nos jugábamos las pocas posibilidades que teníamos de salvación y no tiene justificación», reconoció Navas.
Para el defensa, quien llegó cedido al equipo tarraconense en el mercado de invierno procedente del Málaga, una de las posibles causas fue la presión que pudo haber sufrido el equipo.
«La imagen que dimos puede reflejar que no hubo actitud, pero todos corrimos y sudamos la camiseta. Seguramente la presión sea una de las causas de nuestro menor rendimiento, el estar obligados a ganar. No nos encontramos cómodos y puede afectar en el tema físico».
Por último, Navas no quiso valorar las declaraciones del presidente, Xavier Salvadó, quien criticó la actitud de algunos de los jugadores ante el Levante.
«El presidente dirige el club y tiene su punto de vista, que todos debemos respetar. Nosotros en el campo salimos al cien por cien y, a veces, las cosas no salen como uno desea». AGENCIAS