MADRID. El PSOE teme un atentado de ETA en plena campaña electoral. La Ejecutiva del partido trató ayer la posibilidad de que la organización terrorista «quiera participar como ha hecho siempre» en las elecciones municipales del próximo día 27. La decisión del Gobierno de cortar el paso a 379 candidaturas utilizadas por Batasuna para colarse en las instituciones municipales y las denuncias del PP sobre una falta de voluntad política para que el bloqueo a la organización ilegalizada fuera completo, han situado a los socialistas en una difícil encrucijada. Fuentes de la formación muestran su preocupación ante la posibilidad de que un golpe terrorista condicione los resultados.
El temor existe, según las citadas fuentes, por un doble motivo: porque siempre hay que estar prevenidos frente a la organización criminal y porque, por primera vez en muchos años, Gobierno y oposición se encuentran divididos en política antiterrorista. Los socialistas están convencidos de que el PP aprovecharía un atentado para culpar a José Luis Rodríguez Zapatero del fortalecimiento de ETA y tienen dudas de que la sociedad optara, como ha sido tradicional en la historia de la democracia española, por respaldar al Ejecutivo. Sobre todo porque creen, según admitieron varios dirigentes en la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal, que «una vez más» está fallando la comunicación.
En esta tesis se encuentra el propio presidente del partido, Manuel Chaves. El veterano dirigente advirtió de que el PP puede estar ganando la batalla de la opinión pública y reclamó al Gobierno una ofensiva para explicar su actuación, tanto en el caso de ANV como, en general, en el proceso de paz. Rodríguez Zapatero, sin embargo, sigue creyendo que la estrategia contra ETA debe permanecer al margen de la campaña. «Nosotros no alimentaremos el debate porque eso perjudica a la política antiterrorista de forma objetiva» replicó.
La estrategia del partido consistirá en centrar la campaña en la inmigración, el urbanismo y las políticas sociales y en hacer oídos sordos a todo lo demás. El secretario de Organización, José Blanco, argumentó en la rueda de prensa posterior al encuentro que el PSOE no contribuirá a convertir a Batasuna en «protagonista» de los comicios. Aún así, no renunció a defender la decisión del Gobierno de recurrir alrededor del 50% de las candidaturas de ANV en lugar de tratar de ilegalizar el partido. Una opción que, según admiten en el PSOE, no ha sido bien entendida por la sociedad.
Cuatro magistrados
De acuerdo con fuentes del partido, la Ejecutiva abordó con «preocupación» el hecho de que haya trascendido que el Tribunal Supremo dio un varapalo a la opción elegida.
En su auto, la sala del 61 expone que la Abogacía del Estado y la Fiscalía General debieron instar la ilegalización de ANV, como hicieron con Batasuna, porque ése es «el cauce que el ordenamiento jurídico ofrece» para poder actuar en este tipo de casos. Los socialistas se lamentan de que la opinión de «cuatro magistrados» (ese párrafo se introdujo en los fundamentos del auto a instancias de una minoría para evitar los votos particulares) pesen más que el cuerpo de un fallo que, dicen, «avala» la actuación del Gobierno.
José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que la sentencia es positiva para el Ejecutivo, pero fue el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, el encargado de explicar por qué se renunció a instar la ilegalización del histórico partido. El máximo responsable de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado declaró que esa vía habría sido ineficaz porque no hubiera dado tiempo a impedir que ANV se presentara a los comicios. Además mostró sus dudas sobre la postura del Tribunal Constitucional y aún más allá, sobre la del Tribunal de Estrasburgo. COLPISA