VITORIA. El portavoz del PNV, Iñigo Urkullu, expresó ayer su preocupación por la posibilidad de que la decisión de la Fiscalía y la Abogacía General de impugnar unas candidaturas de ANV y dar vía libre a otras responda a los intereses electorales del PSOE. Urkullu señaló que parece que los socialistas toman decisiones «con la calculadora en una mano y la aplicación de la ley en otra».
En una entrevista concedida a RNE, Urkullu afirmó que la Ley de Partidos se está aplicando de cara a las elecciones municipales y forales de forma totalmente «arbitraria», y aseguró que los resultados de dicha aplicación son «una chapuza». Una chapuza, insistió, que pone en evidencia que la norma no sirve para cumplir los objetivos para los cuales fue creada.
Para el dirigente nacionalista la estrategia de impugnar parcialmente las candidaturas de ANV puede servir también «al juego de Batasuna o de ese mundo de satisfacer el deseo de buena parte de su base social de estar presente en las elecciones y de alimentar al mismo tiempo un victimismo permanente por no estar en todas las instituciones de cara a acusar al resto de partidos».
«Malos resultados»
Urkullu aseguró que su partido desea que la izquierda abertzale esté en las elecciones y auguró que en tal caso sus resultados serían «malos como ocurrió en las autonómicas de 2001». «Mucha parte de la base de ese mundo de Batasuna o como se quiera llamar, que no entiende el atentado del 30 de diciembre, se rebelaría», dijo.
El portavoz jeltzale rechazó la «absoluta incongruencia» que a su entender supone que Batasuna acuse a PNV y PSOE de «hacer tongo» democrático. «Ese mundo entiende a todos los adversarios políticos como enemigos y, desde antes del alto el fuego, hemos podido leer en algunos de sus documentos que había que prepararse para criticar al resto de formaciones en el caso de que no prosperara un proceso», señaló.
Por su parte, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, afirmó que el PNV «siempre» ha estado contra la Ley de Partidos» pero añadió que, en su opinión, «es una lastima que ANV, un partido al que hemos tenido muchísimo respeto, haya entrado en este juego». Azkuna pidió «a los de Herria Aurrera y a todo ese mundo, que no enreden con el PNV» ya que la formación jeltzale «no ha tenido nada que ver, ni tiene que tomar decisiones en el Gobierno de Madrid, que es el responsable para lo bueno y lo malo». AGENCIAS