SEVILLA. Juande Ramos, técnico del Sevilla, vaticinó ayer que el título debe decantarse hacia el Barcelona porque «es el único que depende de sí mismo y tiene mejor calendario». «Los demás tenemos que ganarlo todo y esperar que no falle», declaró el técnico manchego, que aún se lamentaba de las ocasiones malogradas por Alves en el Bernabéu.
Aunque públicamente no se apea de la lucha y sigue sin renunciar a nada, en su fuero interno sabe que sería un milagro que el Sevilla no falle, que el Barça lo haga en dos de sus cinco partidos y que el Madrid también cometa un error. Esa carambola a tres bandas sería como un premio gordo en el Pizjuán.
Sea lo que fuere, la liga se decidirá en un sprint apasionante que, tal y como ya asumen los propios jugadores del Barcelona, no se resolverá hasta el último suspiro. Con el Sevilla reducido por obra y gracia de Guti y, salvo milagro, centrado ya en la UEFA y la Copa, Real Madrid y Barça pelearán por el campeonato en un mano a mano que no se recordaba desde los tiempos de Cruyff y de los desenlaces de Tenerife. COLPISA