Se presenta a la cita como vive. Entra rápido en la estancia, se sienta a toda velocidad y a mitad de la conversación se ventila, visto y no visto, un plato de lechuga con pollo y aroma de mostaza. Fernando Alonso tiene 25 años, pero parece mayor en sus reflexiones. Esta semana corre en Montmeló.
- Es el año del cambio y dicen que usted es el que menos cambia.
- Nunca sabes lo que vas cambiando. Cumples años, tienes más experiencia, más vida y supongo que habré cambiado como lo hace cualquier persona normal con el paso del tiempo. Sólo eso.
- ¿Se psicoanaliza mucho?
- No. Voy por donde va la corriente. No pienso en nada, ni me analizo, ni analizo nada. Cada día me despierto, hago lo que tengo que hacer y me duermo tranquilo.
-¿Qué ha sido lo más duro en el cambio de equipo?
- No ha habido nada muy duro. Quizá la espera hasta empezar con McLaren y también el ansia por saber cómo iba el coche. Habían tenido un año regular y cuando se acercó noviembre, diciembre, enero, estaba muy expectante.
- ¿Por eso antes de desligarse de Renault, probaste el coche el 15 de diciembre en Jerez?
- Aquello fue por razones técnicas, no por ansia. Pedro y Hamilton habían probado ya el coche en Barcelona y dijeron que el de los neumáticos era un cambio radical, otra historia totalmente distinta. Y así era. Fue una buena experiencia, porque la transformación de los coches ha sido radical. Y no sólo para nosotros, sino para todos los equipos.
- La gente se ha enganchado a un deporte que era minoritario.
- La Fórmula 1 ha evolucionado muy rápido en España. De no haber casi ninguna información, de que en 2003 no se viese ni la primera carrera del Mundial por la tele, hemos pasado a horas y horas de televisión, páginas y páginas en periódicos y a tener quince o veinte revistas del motor donde sólo había dos o tres. Y a todas les va muy bien. La gente lo ha acogido bien. Porque a veces despunta un deporte, tiene un boom y se queda a mitad de camino. La F-1 ha entrado en casa de todo el mundo, sin agobios, y gustando.
-¿Y cómo será la F-1 cuando usted no esté?
- No sé. Tengo algo de curiosidad por saber cómo será en España. No sé qué pasará con esas quince o veinte revistas del motor...
- Come rápido, anda rápido, conduce rápido. ¿Para qué se toma tiempo?
- (Pausa). No sé. (Larga pausa). No sé, no me gusta demorarme en nada.
- ...
- Espera, espera. Me gusta descansar. Eso sí me gusta tomármelo con calma. Después de los grandes premios, si no tengo ningún compromiso, me gusta estar en casa, 24 horas en casa. Salir el lunes para comprar comida para tres días y no hacer nada especial. Ver tele, jugar a la play, hacer ejercicio. Eso sí lo hago con calma.
- ¿Hizo algo especial después de ganar el Mundial?
- No hice nada especial.
- ¿Cuál es la última cosa rara que ha hecho?
- No hago muchas cosas raras, ja, ja, ja. Comprarme coches teledirigidos, tal vez.
- ¿Cuántos tiene?
- Tres. Son de motor de gasolina, nada estrafalario.
- ¿Tiene amigos en la Fórmula 1?
- Sí. Tengo dos o tres amigos y conozco a veinte o treinta buenas personas.
- ¿Quiénes son sus amigos?
- Antiguos ingenieros míos. Hablamos, cenamos juntos y coincidimos en las vacaciones. Paul Monagan, trabajaba en Renault y ahora está en Red Bull. Rémi Taffin, ingeniero de motores de Renault. Y nadie más. Son dos.
- ¿Es verdad que dijo una vez que para tener un amigo en la Fórmula 1 lo mejor es comprarse un perro?
- Forma parte de la leyenda. No creo que sea para tanto.
- Tiene millones de seguidores y muchos detractores en España. Y sin embargo se ve que es una persona tímida. ¿Cómo se explica eso?
- Es lo que pasa cuando estás arriba, con éxito, siempre en los medios de comunicación y en un deporte muy mediático. Hay gente que te adora y gente que no le gustas para nada. No hay punto medio.
- ¿Pero no es raro para un tímido?
- De siempre, en el colegio, en el instituto, en todos los sitios, ni tenía grandes amigos ni grandes enemigos. Pasaba completamente inadvertido porque soy tímido y nunca me metía en líos ni nada de esto. Sigo siendo esa misma persona, pero cuando estás en todos los frentes y eres tan mediático, la reacción de la gente es apoyarte o castigarte. Es así.
- ¿Se mete en menos charcos?
- No me meto en charcos nunca. Se exagera a veces lo que se pone.
- Cuando uno es el deportista más conocido del país...
- La experiencia a veces te hace frenar, aunque no lo comparto porque es peor. Siempre digo lo que siento y pienso, y no hay nada malo en ello. Pero cuando hablo, unos dicen que es muy bueno, otros que muy malo, hay debates, columnas de opinión, y me da por pensar: 'pues la próxima me callo y no digo nada'. Se lo cuento a alguien por teléfono esta noche.
- ¿La consecuencia entonces es que no se puede ser sincero?
- Sí, se puede ser sincero. Mira... Ni sincero ni no sincero. La respuesta es cuanto menos diga, menos problemas tendré.
- ¿Le afectan estas situaciones?
- No, no me afectan.
- ¿Qué es lo mejor de McLaren?
- La comida, ja, ja, ja. No, supongo que la capacidad para trabajar y evolucionar un coche. Es un equipo muy grande, ilimitado en recursos y te da seguridad. Cuando estás en McLaren o Ferrari sabes el soporte que tienes detrás. En un mal año serás tercero. Nunca habrá una gran crisis.
- ¿Y lo peor?
- No lo he encontrado de momento. Llegarán, claro, momentos más difíciles y ya podré contestar.
- ¿Le hace ilusión algún récord de los que se dice que puede superar?
- No estoy muy al tanto de eso.
- Pues siempre sale alguno nuevo.
- Sí, es verdad. Como siempre dije, me gustaría ganar el Mundial con dos equipos distintos. Igual no es un récord, pero sí sería una satisfacción increíble para mí.
- ¿Y eso querría decir que es muy bueno tenga el coche que tenga?
- Diría que he sabido llevar a buen puerto dos escuderías o dos coches.
- ¿Siente algo cuando ve a Renault tan lejos de las victorias?
- Tengo buenos recuerdos y amigos en Renault, y preferiría luchar con ellos. Hay gente muy buena ahí dentro. Pero bueno, todos los equipos tienen ciclos y Renault no iba a ganar diez campeonatos seguidos. Era una de las cosas que podían temerse y por las que pude cambiar de equipo.
- ¿Quién es la persona que más le ha sorprendido en la Fórmula 1?
- Jacques Villeneuve. Le veías así, con esa imagen tan peculiar, con esos monos y no sabías qué pensar. Pero luego era profesional, trabajador, diferente y decía las cosas como había que decirlas.
- ¿Echa de menos a Michael Schumacher?
- No.
- ¿Ni siquiera como rival?
- No.
-¿Ha cambiado mucho su estilo de pilotaje desde que empezó en los karts?
- Sí. Este año con los nuevos neumáticos hay que ser mucho más dulce, más suave en la entrada de la curva. Hay que conducir mucho más fino. Ya no me vale ese estilo de conducción de entrar a machete en las curvas.
- Siempre ha dicho que un italiano, Pantano, ha sido su peor rival.
- Era como el Michael Schumacher de los karts. Tiene un año o dos más que yo, pero en todas las pruebas que yo participaba, él siempre era el dominador. Yo llegaba al podio y él siempre ganaba. Era algo así como el piloto invencible. Luego no tuvo la suerte de cuajar en Fórmula 1. Tuvo una oportunidad en Jordan, estuvo un año entero, pero no lo hizo bien y es difícil que te vuelvan a coger. Pocos equipos se arriesgan de nuevo. Ahora está en el equipo de Adrián Campos, en la GP2.
- ¿Qué deportistas le gustan?
- Todos los que hacen algo bueno. Aunque no les conozca, seguro que han tenido que esforzarse mucho para llegar ahí. Admiro a todos los número uno en su deporte. Me caen bien, no sé por qué. Después de ver el Mundial de natación, a Phelps lo tienes que admirar sí o sí. A Kobe Bryant, lo mismo. Y por supuesto a todos los españoles, Nadal, Gemma Mengual... Sigo el deporte por internet o como sea y soy consciente del trabajo que cuesta.
- ¿Qué otro deporte le hubiese gustado hacer?
- La bici. Me gustaría haber corrido el Tour de Francia alguna vez. O jugar con la selección española de fútbol. Algo así. Lo máximo que se hubiese podido.
- Si fuera un aficionado, ¿a qué circuito iría y a qué piloto animaría?
- Intentaría ir a Mónaco, supongo, y animaría al que llevase el número uno, que era lo que hacía de pequeño. Iba a alguna carrera en Asturias de karts, motos, rallys y siempre aplaudía al coche que llevaba el número uno.
- Al margen de ganar carreras, ¿qué otras cosas le hacen ilusión?
- Me hace ilusión ver a la gente feliz. Cuando llamo a casa, cuando veo feliz a mi familia, a mis amigos. Me alegran el día.
- ¿Le siguen dando miedo las arañas?
-Sí, arañas, mosquitos, moscas. Los insectos no me gustan.
«Todo el mundo alaba a Hamilton, con razón»
Ni en el mejor sueño, Lewis Hamilton habría imaginado un arranque semejante. Tres carreras, tres podios y co-líder del Mundial, empatado con Alonso y Raikkonen. El mejor novato de la historia. Alonso le analiza.
- ¿Es Lewis Hamilton su peor enemigo?
- No, no lo creo. He tenido grandes compañeros. En 2004 Trulli me sacaba seis puntos en la novena o décima carrera. No conseguía pillarle y nadie hablaba de él. Lo de Hamilton es normal. Ha hecho un gran debut, está haciendo un trabajo increíble y todo el mundo lo alaba con razón. Pero bueno, el campeonato son 17 carreras y veremos lo que pasa hasta el final.
- Pero al compañero hay que ganarle. Eso es una máxima de la F-1.
- Sí, eso es así.
- ¿Y cómo es él en esa relación, rival-compañero de equipo?
- Todos somos muy competitivos y Hamilton también. Y más con todo lo que se está hablando de él ahora. Cuando salta a la pista, intenta hacerlo bien y batirme por todos los medios. Sigo teniendo la misma relación que he tenido con otros compañeros.