Que haya inquietud respecto a las repercusiones que en el paisaje irunés pueda tener el trazado por el que ha de circular el llamado Tren de Alta Velocidad es cosa totalmente normal. Lo anormal sería que no la hubiera. Y esa inquietud nace y crece ante el hecho de que el ciudadano irunés siga en la más frondosa de las higueras respecto al itinerario que seguirá ese tren a su paso por el territorio de nuestro municipio, y lo que es más importante, cuál es, cuál va a ser la actitud del Ayuntamiento ante la amenaza de que el paisaje irunés quede gravemente despedazado.
Como el problema, y de qué manera también puede afectar a nuestros vecinos de Biriatou y, sabemos como las gastan al otro lado del río en cuanto a la defensa de la naturaleza, días atrás hemos entregado en el Ayuntamiento de Biriatou una carta que, vertida al castellano, dice: 'Señor D. Michel Hiriart. Alcalde de Biriatou. Señor alcalde: un vecino de Irun se permite escribirle a propósito de un asunto que puede tener gravísimas repercusiones en cuanto a la conservación de la naturaleza en nuestra comarca. Le envío un croquis publicado en un periódico guipuzcoano en el cual se cita nominalmente a Behobia para la construcción del trazado por el que circulará el llamado Tren de Alta Velocidad. Si ese tren pasara por Behobia, lo haría, igualmente, por el territorio de Biriatou, como una prolongación entre los dos países. Esto, como le digo, entrañaría un ataque frontal, catastrófico y, seguramente, definitivo a una gran parte del paisaje de Behobia e, igualmente, al de Biriatou. Me permito rogarle, Señor alcalde, me facilite las noticias que pueda Vd. tener sobre ese proyecto y, de la misma manera, en cuanto a la postura de ese Ayuntamiento que, estoy seguro, no será otra que la defensa, sin la menor renuncia, de nuestro paisaje, patrimonio sagrado e intransferible para los que hemos nacido en esta tierra. Muy atenta y cordialmente'.