MADRID. El presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, rechazó ayer vincular la anulación de candidaturas de la izquierda abertzale con la posibilidad de que se puedan producir atentados de ETA y consideró que la organización terrorista ha tomado «una decisión» al margen de lo que ocurra con las candidaturas. Además, consideró que la anulación de las listas de Abertzale Sozialistak y de parte de las de ANV sólo potenciará «el victimismo» de Batasuna que, de poder concurrir en las elecciones, habría sido «derrotada» en las urnas por su actitud tras el atentado de Barajas.
En una entrevista concedida a RNE, Imaz recordó su oposición a la Ley de Partidos y señaló que «todo lo que está pasando» sobre la impugnación y anulación de candidaturas de la izquierda abertzale «nace y deriva fundamentalmente» de esta norma.
«Me preocupa que hace unas semanas la percepción social fuera que Batasuna era un barco a la deriva que hacía aguas por todas las esquinas, en la medida en que había sido incapaz de rechazar el atentado de Barajas y había mostrado una actitud política de falta de audacia y de sumisión total a las estrategias de ETA y, en estos momentos, llevamos camino de que alcancemos el 27 de mayo hablando un día tras otro de las listas y, en cierta medida, admitiéndoles un cierto discurso victimista a Batasuna», añadió. Por ello, emplazó a hacer «un esfuerzo» para hablar, de cara a las elecciones, sobre lo que a los ciudadanos les pueda interesar.
Imaz desvinculó «lo que pase con las listas electorales» de lo que haga ETA, ya que la organización terrorista «rompió ya el alto el fuego el 30 de diciembre, con el asesinato de Barajas», cuando «no había ningún debate sobre listas».
Se refirió a los deseos de paz que tiene «la inmensa mayoría de la sociedad» y consideró una obligación «tratar de canalizarlos y tratar de conseguir soluciones», pero advirtió de que «tenemos que tener los pies en el suelo y no podemos vender falsos deseos a la gente».
En su opinión, «los voluntarismos están bien, pero en política hay que tener muchísimo cuidado y las bases sobre las que estaba sustentado el proceso de paz están rotas», lo que es «una realidad objetiva».
Sobre cómo podría retomarse el proceso, señaló que «solamente recobrando aquellas bases: una voluntad inequívoca por parte de ETA de querer poner fin a la violencia».
Se mostró también preocupado porque «esa Batasuna, que debería haber tenido la oportunidad de que la ciudadanía pudiese responderle a esta actitud con una importante derrota electoral en las urnas va a poder mantener un discurso victimista».
Espejo para Batasuna
Respecto a la estrategia de ETA en sus comunicados de referirse al PNV, Imaz apreció que es porque su partido «es el espejo del fracaso del mundo de Batasuna y ETA».
A su juicio, es necesario que «este país se construya entre todos, haciendo política, pero para ello es indispensable que los que tomaron un determinado camino de violencia lo abandonen», indicó. «Ésta es la regla de juego».
Imaz recordó que el PNV, desde la transición política, lideró «conjuntamente con la inmensa mayoría de la sociedad vasca, una apuesta» por las instituciones vascas y la democracia, «que ha tenido frutos muy positivos desde el punto de vista de preservar la identidad vasca o el autogobierno, la calidad de vida y el bienestar que en Euskadi, en general, vivimos».
Agregó que otros optaron por una estrategia de ruptura y, mientras que el balance de unos es positivo, el de otros es de «25 años de tragedia, mil asesinados, familias rotas, sufrimiento para muchas personas, incluso, para muchas personas de su propio mundo».
«Problema serio» en Irun
Por otra parte, el líder del EBB del PNV calificó de «problema serio» el presunto fraude en la Hacienda de Irun y manifestó que ahora serán los jueces quienes determinen las responsabilidades penales que se deriven de estos hechos.
Además, Imaz consideró que la Diputación foral de Gipuzkoa «ha hecho sus deberes» al denunciar este caso ante la Fiscalía y aseguró que, por tanto, como institución, «la responsabilidad política se ha cumplido» porque las irregularidades «han sido detectadas». AGENCIAS