Contesto al señor Hilario Murua sobre su carta publicada el pasado día 3. O no me expliqué bien o usted no me ha entendido. Estoy de acuerdo en que el planteamiento del problema de aritmética sobre la compra de un piano no sea muy acertado, pero es que usted ha ido a buscar el más triste, ya que hay otros muchos de mayor ingenio. En cuanto al fallo en gramática que dice usted que hay sobre la definición de oración, no he podido dar con él, pero si usted lo dice...; sin embargo, no dejará de reconocer que se relatan magistrales fábulas y poesías de Machado, Salas, Samaniego y Carpio. Estoy de acuerdo en lo absurdo de editar un libro de urbanidad para niños y otro para niñas, pero las cosas hay que situarlas en su tiempo y entonces era lo que se llevaba. Efectivamente al pueblo se le adoctrinó en la religión, y por ella no viene nada malo, y en cuanto a la formación del Espíritu Nacional, ahora se forma en el espíritu Euskaldún, eusko label, y es que en definitiva todos somos muy espirituales. Pedagogía es el arte de educar a los niños y el 8 de junio, aceptando su invitación, nos veremos en el Palacio de Miramar, para ver si usted es capaz de convencerme de que estaba equivocado.