SAN SEBASTIÁN. DV. El alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, apostó ayer por contribuir desde lo local a frenar el cambio climático global, por lo que anunció que desde el Ayuntamiento se practicará «una estrategia innovadora» que intentará reducir en un mínimo de 800 toneladas la emisión de C02 a la atmósfera en los dos próximos años. Para ello, el Consistorio profundizará en políticas de sostenibilidad, programará campañas de sensibilización ciudadana desde el Centro de Recursos Medio Ambientales de Cristina Enea e incorporará sistemas de producción de energías renovables.
Elorza presentó así un decálogo de medidas que quiere poner en marcha. Citó en primer lugar la colocación de 5.000 placas de energía solar fotovoltaica con un coste de 5 millones de euros, en una primera fase, que se situarán en las cubiertas de los polideportivos de Mons, Etxadi-Aiete, Intxaurrondo-Siustegi (estos dos últimos en proyecto), Hotel María Cristina, centros escolares, Tabacalera o Cemei II.
Asimismo se potenciará el uso de los autobuses urbanos utilizando, además, biocombustibles que vayan sustituyendo a los combustibles convencionales. Se favorecerá también la intermodalidad o interconexión entre los sistemas de transporte público. Una cuarta medida irá encaminada a extender y facilitar el uso de los 50 kilómetros de bidegorris en San Sebastián y mejorar los circuitos peatonales. En este apartado citó la especial urgencia de poner en funcionamiento el carril bici de los túneles de Morlans, para unir Amara con Ibaeta y el Campus Universitario.
Elorza destacó la necesidad de reducir el uso del vehículo privado en la ciudad, en el marco del Plan de Movilidad Sostenible para Donostia.
Reciclar al 50%
Subrayó el objetivo de reciclar el 50% de la basura y el de proceder a la recogida selectiva de la materia orgánica para compostar.
Recordó el ambicioso proyecto de continuar con el desarrollo de parques y con la plantación de arbolado en Ulia, Igeldo, Ametzagaina -al que se dotará de 3.600 nuevos árboles-.
Incidió en la importancia de potenciar las actividades del centro de Cristina Enea o en la de impulsar la integración de energías renovables en los edificios que promueva el Ayuntamiento y sucesivamente en otras operaciones de iniciativa privada. «En este apartado, desarrollar la ordenanza de arquitectura bioclimática en las edificaciones nuevas, será de gran importancia», indicó. Por último mostró su disposición a realizar un control sobre las industrias con alto nivel de emisión de C02, como Cementos Rezola. «Vamos a exigirles que realicen una inversión para maquinarias de tecnología puntera para controlar las emisiones de la cementera», señaló.
Citó asimismo la importancia de controlar a otras empresas contaminantes, aunque no se encuentren en el término municipal de San Sebastián. Así habló de la Central Térmica de Lezo, de la atención a los medios de transporte, en general, y de la futura incineradora, que parece será finalmente ubicada en los altos de Zubieta, ámbito de suelo donostiarra.
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