Está desolado. Nos recibió en Vitoria -la entrevista se hizo en la cafetería del parque de La Florida-, a menos de veinticuatro horas de pasar por el quirófano (la segunda vez en menos de dos meses). El pasado mes de marzo fue el pubis, ahora, el menisco interno de la rodilla izquierda le obliga a dejarlo todo momentáneamente. Dice adiós a la temporada y se muestra triste por despedirse del Eibar de una manera no deseada.
- Se le ve serio.
- Es un palo muy grande, especialmente por salir de una intervención y meterme en otra, pero no queda más remedio que afrontarlo y, cuanto antes, mejor.
- Auténtica mala suerte, ¿no lo cree así?
- Hasta diciembre todo fue fenomenal y, a partir de enero, no lo sé, todo se torció. Empecé con el pubis, lo solucioné y, ahora que me pongo bien, se me rompe el menisco. ¡Qué se le va a hacer!
- ¿Pensó lo peor cuando sintió el chasquido en su rodilla izquierda?
- En un principio no me preocupé demasiado, pero cuando volví al campo noté que era algo más que un dolor. Comencé a ser consciente de que se me había roto algo, no me permitía jugar. En el descanso me hice a la idea de que el tema era serio, fue mi peor momento en el vestuario y, poco a poco, fui asimilando la situación.
- Su baja es importante, ¿es consciente de ello?
- Me sentía importante en el equipo. Manix y los compañeros me han dado mucha relevancia. Ahora mismo no puedo pensar en el hecho de que sea importante o no, porque dudo que vuelva a jugar con el Eibar. No me queda más remedio que animarles con todas mis fuerzas.
- Finaliza su contrata el próximo 30 de junio.
- Es una despedida que no estaba en mi guión. Es un duro golpe que después de tres años tenga que decir adiós de esta manera no deseada. Es una despedida, no sé, fea, por decirlo de alguna manera. No sé, es una lesión en casa y no poder despedirme de otra manera mejor, pues realmente me duele. Es un adiós agridulce, es un final no deseado y una situación que me supera.
- ¿Le duele tanto?
- Me duele muchísimo despedirme así del Eibar y de su gente. Sé que ante el destino no puedo hacer nada, me he roto una vez más la rodilla, tengo que volver al quirófano... Dudo que vuelva a jugar con el Eibar. Deseaba decir adiós subiendo con el Eibar a Segunda.
- ¿Cómo ve el futuro del equipo?
- El Eibar tiene una plantilla amplia. Es verdad que no tiene un delantero centro tan fijo como yo, lo único el chaval del filial (en referencia a Sánchez). Se le está dando una importancia excesiva a mi persona, pienso que hay jugadores como Rebollo, que el otro día marcó dos goles, que pueden aportar cosas; Asensio pienso que es otro gran jugador. El equipo está bien y va entrar en play off. Luego, la promoción, es un poco de todo, no sé si es suerte o no, pero son cuatro partidos, dos primeros que si uno de ellos te sale mal puedes quedarte vendido. El Eibar tiene plantilla más que suficiente para afrontar el play off.
- ¿Estas lesiones le pueden pasar factura para su futuro?
- No creo, con las técnicas que existen hoy día me quedaré bien. Lo que deseo es jugar al fútbol en el menor tiempo posible.
- Pero para el fútbol, estas lesiones pueden condicionarle, ¿no?
- No, no, no lo creo. Tengo que ponerme bien, recuperarme y trabajar para estar en forma. Las lesiones siempre son un hándicap, pero no creo que mis rodillas condicionen la proyección futbolística que me queda.
- Se habló del Valladolid, del Murcia como futuros equipos, ¿hay algo?
- La verdad es que no estoy preocupado por este aspecto. Mi representante me ha dicho que hay varios equipos que están interesados en mis servicios, pero lo que más quiero ahora mismo es curarme, recuperarme de la rodilla para estar bien en julio.
-¿Vendrá a Ipurua?
- Sí, para el partido ante el Palencia espero estar, aunque, para este próximo martes tengo intención de desplazarme a Eibar para comenzar con la recuperación y estar con los compañeros.
- ¿Qué le dice a la afición?
- Ante todo agradecerle. Ha habido momentos buenos y malos. Personalmente, y lo digo de todo corazón, tengo que agradecer a la afición de Eibar, su comportamiento ha sido ejemplar. Le deseo lo mejor porque han sido tres años intensos, de muchas sensaciones inolvidables.