- ¿Cuáles son los principales retos que han afrontado en la organización de esta cuarta edición de DFoto?
- Cada año me sorprende que DFoto siga sobreviviendo porque es una feria limitada en un territorio que no tiene una capital, cuyas instituciones no aportan fondos para afianzarla y donde no se contemplan ventajas fiscales que impulsen el coleccionismo. Estamos en una ciudad que se sitúa fuera de los grandes circuitos y que no es importante ni por dimensión ni por potencia.
- Sin embargo, la organización tiene problemas logísticos para acoger a tanto visitante como los que se anuncian en esta ocasión.
- Muchísimos coleccionistas que hemos invitado -más de doscientos- han respondido desde el primer días: grandes coleccionistas, críticos, directores de museo... En otras ocasiones, solían venir el fin de semana, pero esta vez han anunciado que vienen para la cena inaugural. Hay un pequeño overbooking en la ciudad ese fin de semana en el que, por otra parte, la Real juega con el Barça.
- Lamentó en la presentación de la feria la falta de apoyo de las instituciones. ¿Han respondido a la crítica?
- Creo que han tomado buena nota. Mi queja viene motivada por el deseo de que San Sebastián pueda mantener una feria de estas características. Si otras instituciones se hicieran cargo de esta feria seguiría pidiendo lo mismo. Lo que sí es cierto es que competimos en desigualdad de condiciones con todas las grandes ciudades, en donde existe un gran apoyo institucional y cuentan con la infraestructura de las grandes empresas. La ayuda que demandamos no es para nuestra Fundación, sino a la feria. Si queremos tener esta feria aquí y competir en condiciones mínimas tienes que invertir. Si un coleccionista tiene que elegir entre Londres, Nueva York, París o San Sebastián, no es una cuestión de cuál es la mejor ciudad, sino de dónde está el mejor mercado y de capacidad de captación, Photo London ha hecho un enorme esfuerzo por atraer coleccionistas americanos. DFoto es un outsider dentro de un mundo de ferias de primera línea que, curiosamente, no sólo nos mantenemos, sino que estamos creciendo.
- ¿Peligra la continuidad de la Feria en Donostia?
- No, lo que peligra es el modelo de feria que queremos hacer. Si queremos hacer lo mismo que hasta ahora -que es lo mismo que se puede ver en Londres o Nueva York-, resultará difícil mantenerla. Si, por el contrario, cambiamos el modelo y buscamos una opción para la que no haya una competencia directa, tendremos más posibilidades de sobrevivir. Lo que peligra es el modelo de feria que tenemos ahora si no hay ayudas que nos permitan ser competitivos.