PAMPLONA. DV. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, insistió ayer en Pamplona en que el Ejecutivo aplicará la Ley de Partidos en todos sus extremos y que sólo concurrirán a los comicios forales y municipales del próximo 27 de mayo los que «respeten las reglas y el contenido de la ley». Un día después de que el juez Baltasar Garzón decidiera no suspender las actividades de Acción Nacionalista Vasca al no apreciar vínculos con ETA y Batasuna, Rodríguez Zapatero zanjó el tema al decir que «la democracia tiene unas reglas» y reiterar «que el Gobierno aplicará en su letra y en su espíritu, en todos sus términos, la Ley de Partidos», y que en ese sentido actuarán el Ministerio Fiscal y la Abogacía del Estado.
El presidente intervino en un mitin de precampaña organizado por el PSOE para arropar a los candidatos del PSN a la alcaldía de Pamplona, Javier Torrens, y a la presidencia del Gobierno navarro, Fernando Puras. En él se refirió a asuntos como la lucha contra ETA y el estatus de la comunidad foral. En los primeros momentos de su intervención, afirmó que «el futuro es la paz necesaria y el pasado es la violencia intolerable». Ante un auditorio de unas 1.500 personas, recalcó que durante la presente legislatura, uno de los esfuerzos de su Gobierno ha sido el de «trabajar por el fin de la violencia de ETA». Aseguró que ese objetivo había sido «ampliamente compartido por la sociedad española» y lamentó no haberse encontrado en esa «tarea de Estado» con el apoyo del PP ni de UPN, partido que gobierna en Navarra junto a CDN.
Entre tímidos aplausos de los asistentes, entre los que se veía a veteranos socialistas y candidatos del partido en distintas agrupaciones navarras, Zapatero dijo que el intento de explorar el final de la violencia es un deber de todo gobernante. «En esa tarea cuento y he contado con la confianza de muchos ciudadanos sabiendo que es una labor difícil, dura, pero un deber de un gobernante. Y me hubiera gustado contar con la ayuda cierta, responsable, de todos en esa tarea». En lo que fue su primera mención a Miguel Sanz, aseguró que también le hubiera gustado «contar con la ayuda del presidente de la comunidad de Navarra».
En su discurso, de hecho, el jefe del Ejecutivo central recordó las palabras de Sanz durante la tregua de ETA de 1998, cuando el presidente navarro dijo, tras entrevistarse con Aznar en la Moncloa y en relación al proceso abierto, que «Navarra sabrá ser generosa». Zapatero aseguró ayer ante los socialistas navarros que «nunca le hubiera pedido a Sanz que dijera lo que dijo en la tregua del 98». «Lo mínimo que podía haber hecho es ser prudente, responsable y ayudar al Gobierno de España en la tarea contra el fin de la violencia», afirmó.
Por último, Zapatero pidió a UPN y PP que «entiendan que los ciudadanos no están dispuestos a que se use en la lucha partidaria la política antiterrorista, un asunto de Estado, de España».
Constitución y Fueros
En la que era su primera visita a Navarra como presidente, Rodríguez Zapatero se refirió también al estatus de la Comunidad foral, tan polémico desde que se abriera el proceso de paz. Sobre Navarra, abogó por la continuidad. «Los navarros ya han dicho qué quieren ser en el marco de la Constitución y si a mí me preguntan os digo: Navarra está muy bien donde está, con su Ley de Amejoramiento del Fuero y buscando la convivencia y la tolerancia». Alabó al pueblo navarro, que definió como «sabio y con historia», y del que dijo que desea «la convivencia de la pluralidad y el respeto y la relación con todas las comunidades autónomas en el conjunto de España».
En clara referencia a UPN y al PP, el jefe del Ejecutivo central afirmó que los que recurren al miedo sobre el futuro de Navarra y España pertenecen al pasado y lo hacen para ganar votos. «El problema no es el futuro de Navarra, el problema es el futuro del señor Sanz cuando pierda el Gobierno foral», dijo.
Ni el líder del PSOE ni antes el candidato del PSN hablaron de pactos tras las elecciones forales. Sobre los comicios, Rodríguez Zapatero recalcó que Fernando Puras ofrece un discurso de «convivencia, libertad, tolerancia, pluralidad, respeto, y no crispación, ni enfrentamiento, ni división, como se ha intentado hacer en esta tierra».
Sobre Navarra añadió que Puras «sabe que el futuro es la confianza, y el pasado es el miedo que algunos quieren poner encima de la mesa para ganar votos, sencillamente para eso». En este sentido, el presidente se refirió a la manifestación celebrada el pasado 17 de marzo en Pamplona, convocada por el Gobierno foral y que contó con la asistencia del PP. «Votar a Sanz es votar a Rajoy. Seguro que esto al presidente de Navarra no le gusta, pero es así. Y sin embargo, Fernando Puras no tiene ningún problema en que yo diga que votarle a él es votar también a Zapatero. Sería deseable que hubiera una actitud del conjunto de las fuerzas políticas de esta tierra como la que tiene el Partido Socialista de Navarra», concluyó antes de llamar a la «convivencia, a lo que une a la inmensa mayoría de los navarros, en lugar de atizar la división y la confrontación», como acusó al resto de fuerzas.