Lunes, 30 de abril de 2007
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«Nos hacía ilusión que la Reina tuviera una nieta con su nombre»
El príncipe Felipe señaló que «de momento» la recién nacida se parece a su hermana Leonor
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MADRID. DV. Cuatro horas después de ser padre por segunda vez y rodeado por el equipo médico del doctor Luis Ignacio Recasens, el Príncipe de Asturias compareció ante los medios de comunicación para dar a conocer el nombre -Sofía- y los detalles del nacimiento de su hija, en el que estuvo presente como cuando nació su primogénita.

Algo nervioso, pero feliz y emocionado, don Felipe afirmó que tanto la madre como su hija se encuentran perfectamente y que la recién nacida «de momento, se parece bastante a su hermana Leonor».

Igual que hicieron con su primogénita, los Príncipes han decidido congelar células madre de la infanta Sofía. Sin embargo, en esta ocasión, además de conservar parte de la sangre del cordón umbilical para su hija, han optado por donar otra parte y que esté a disposición de quien lo pueda necesitar. «Gracias a la pericia del doctor Recasens hemos podido extraer suficiente sangre para dos bolsas: una irá a un banco público y otra a un banco privado dentro del ámbito europeo».

El heredero de la Corona no quiso confirmar si aún mantiene aquel deseo de tener «más de dos y menos de cinco» hijos, expresado hace ahora tres años y medio, cuando pidió la mano de doña Letizia. «Estamos encantados con Leonor y con Sofía. Nos van a dar muchísimo trabajo y muchísima alegría».

El Príncipe afirmó que aún no le había comunicado la noticia a Leonor, pero que estaba «deseando que conozca a su hermana», y añadió que entre hoy y mañana la llevaría a la clínica.

Las razones

«Teníamos muchos nombres, pero ha pesado mucho la ilusión de la Princesa y también la mía por que la Reina tuviera una nieta con su nombre». Con estas palabras, don Felipe explicaba las razones por las que habían decidido llamar Sofía a la segunda de sus hijas, lo que ponía fin a meses de especulaciones. La abuela paterna se enteró tanto del nacimiento como del nombre de la niña por la radio del avión en el que regresaba de Moscú tras asistir a los funerales de Rostropovich.

Cuando al filo de las cinco y media de la tarde la Casa Real informaba de que la Princesa de Asturias había dado a luz, una de las pocas incógnitas que aún se mantenían, además de si había nacido mediante cesárea, era el nombre que recibiría la niña.

Hubo que esperar dos horas y media más para que don Felipe, en su comparecencia ante los medios de comunicación, informara de que el nombre elegido para la nueva infanta era el de Sofía. Lo hizo incluso con suspense, pues en sus primeras palabras no aclaró esta cuestión, que luego desveló con una sonrisa y bromeando -«sé que estáis ansiosos»-- con los informadores. «No me he dado cuenta de decíroslo, se va a llamar Sofía», dijo al fin, en medio de un murmullo de expectación. «Supongo que entraba dentro de muchas porras que habréis hecho muchos de vosotros», agregó.

Hace algunos días, el heredero de la Corona había explicado que habían barajado una larga lista de nombres y que al final habían quedado sólo tres como «finalistas», aunque entonces no quiso desvelar el definitivo.

 
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