MADRID. El informe conjunto de los servicios de Información de la Guardia Civil y de la Policía Nacional concluye que «no se puede determinar que Acción Nacionalista Vasca (ANV) sea un elemento instrumental de ETA-Batasuna, aunque haya afinidad de objetivos». El estudio fue encargado por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón al director de ambos cuerpos, Joan Mesquida, que matiza, sin embargo, que «pudieran existir indicios» de que la coalición ilegalizada esta detrás del «posible planeamiento y diseño de la estrategia de utilización de siglas ANV».
Con estos datos en la mano, el Gobierno dio ayer instrucciones a la Abogacía del Estado para que impugne todas las listas electorales en las que se aprecien indicios de ilegalidad y puedan ser consideradas sucesoras de Batasuna. Esa definición incluye, según fuentes gubernamentales, todas las candidaturas de las agrupaciones electorales de Abertzale Sozialista y algunas de ANV.
El Ejecutivo sostiene que aún no se han encontrado argumentos jurídicos que permitan promover la ilegalización de esta histórica formación o recurrir sus listas en bloque. Aún así, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que «aún no ha llegado el momento de descartar nada» y que se agotarán todos los plazos antes de tomar una decisión definitiva. En teoría, eso mantiene abiertas todas las posibilidades hasta el próximo 3 de mayo, fecha tope para la presentación de recursos ante el Tribunal Supremo. En la práctica, el escenario está más cerrado.
La propia vicepresidenta aseguró hace dos semanas que ANV, un partido con más de 70 años de historia que condena en sus estatutos la violencia, cumple «todos los requisitos legales» para estar presente en las elecciones de mayo. Y, a día de hoy, no ha rectificado esta consideración. «Vivimos en una democracia, las normas las marcan la ley y el Estado de Derecho, por eso no valen sospechas; es necesario tener certezas y pruebas, y también en esto el Gobierno tiene que dar garantías», justificó en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros.
Informe rebajado
El Gobierno entiende que aún no existen certezas de una identidad entre Batasuna y ANV. El informe de Interior remitido ayer a Garzón rebaja las afirmaciones que la Guardia Civil hizo en un primer análisis enviado al juez esta semana y sentencia que ninguno de los 34 dirigentes de esta formación ha sido investigado por su relación con ETA; que ninguno de ellos ha estado nunca encartado en Batasuna, que no tienen datos ni documentos que prueben la relación de ANV con ninguna de las organizaciones de la izquierda abertzale ilegalizadas y que tampoco hay indicios de que la sede del partido bajo sospecha en Barakaldo esté siendo utilizado para sus actividades clandestinas por estas organizaciones suspendidas.
El documento, que supera las «divergencias» detectadas entre los datos aportados esta semana por la Policía y la Guardia Civil sobre la vinculación de ANV con ETA, indica que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sólo pueden aportar pruebas de la «coincidencia de objetivos» entre el partido y la organización terrorista.
Para acreditar esta coincidencia menciona un comunicado de ETA en apoyo a un acto celebrado por este partido en julio de 2002 o el homenaje anual de ANV en las Campas del Albertia a los etarras fallecidos. La conclusión de Interior es que esos elementos «pueden no ser suficientes» para sentenciar que el partido «se encuentra bajo la disciplina de ETA».
Mesquida evita también una respuesta tajante a la pregunta de si Batasuna ha «planeado o diseñado las listas» de ANV para las próximas elecciones y argumenta que los dos cuerpos bajo su mando investigan este extremo. La Guardia Civil, explica el informe, sigue a un «miembro de Batasuna perfectamente identificado a quien se le ha relacionado con diversos formularios y manuales» en los que se habla de una primera opción para el 27-M, «las agrupaciones», y una segunda, «un partido político sin especificar», pero que los agentes aseguran que podría ser ANV.
Casi idéntico es el análisis de la Unidad Central de Información (UCI) de la Policía, que trabaja sobre un documento incautado que recoge la «planificación comunicativa» de Batasuna para las elecciones municipales» bajo el título 'Ahora la izquierda abertzale. Las seis líneas generales del discurso'. En ese papel, la coalición ilegalizada habla de «tener en cuenta los diferentes escenarios» y prevé que quizás hubiera que actuar «con planes 'a', 'b' y 'c'». La Policía asegura que la opción 'a' era «el intento de legalizar un nuevo partido, Abertzale Sozialisten Batasuna», la 'b' las agrupaciones electorales y la 'c' «el aprovechamiento de la cobertura de ANV». COLPISA