Viernes, 27 de abril de 2007
Registro Hemeroteca

en

EDICIÓN IMPRESA

MUNDO
El Congreso de EE UU reta a Bush y ordena retirar las tropas de Irak a partir de octubre
La Cámara de Representantes y el Senado condicionan la entrega de 70.000 millones para la guerra a que se inicie el repliegue. La Casa Blanca lo lamenta, pero reitera que el presidente vetará la ley
El Congreso de EE UU reta a Bush y ordena retirar las tropas de Irak a partir de octubre
Un herido en un ataque con coche bomba en un barrio de Bagdad es evacuado en una camioneta. [EFE]
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

NUEVA YORK. DV. El Congreso de EE UU dio vida ayer a una ley nacida para morir el martes en manos de George W. Bush, que ha amenazado reiteradamente con vetar la partida de fondos para Irak si venía condicionada a un calendario de retirada. Aún así, los demócratas han decidido utilizar su estrecha mayoría en las cámaras para desafiar al presidente y obligarle a retratarse.

«El presidente no la va a firmar, pero si lo hiciera sería el día en que Al-Qaida declarara la victoria sobre EE UU», advirtió el senador republicano Sam Brownback. «Esta confrontación le hace un mal servicio a nuestras tropas», se quejó su correligionario Mitch McConnel, minutos después de que la Cámara Alta aprobase la controvertida ley por 51 a 46.

Con ella se despachan más de 95.000 millones de euros, de los cuales 70.000 irían destinados a mantener las operaciones de combate en Irak y Afganistán. La partida contempla también que las tropas empiecen a retirarse en octubre próximo si el Gobierno de Bagdad cumple una serie de metas, lo que permitiría completar la salida para abril del próximo año.

No se trata de un calendario obligado y de cumplirse adelanta la permanencia de los destacamentos que sean necesarios para la protección de las bases estadounidenses, las sedes diplomáticas, el entrenamiento de fuerzas iraquíes y la lucha antiterrorista.

La Cámara de Representantes había aprobado la medida el miércoles por la noche por un margen igual de estrecho, 218-208, en el que sólo dos republicanos cruzaron las filas para apoyar a los demócratas, que incluso perdieron el voto de trece de los suyos, que se posicionaron en contra. Para blindarse contra el derecho a veto del presidente necesitaría haber sido aprobada por dos tercios en ambas cámaras.

Cuatro años después

Irónicamente llegará a la mesa de Bush justo cuatro años después del infame aterrizaje del presidente sobre un portaaviones desde el que declaró el final de la guerra, con un ya famoso «misión cumplida». Los grupos antibélicos tienen preparada una oleada de manifestaciones y campañas publicitarias para las horas que sigan al segundo veto de su presidencia -el primero fue para las investigaciones de células madre-, utilizando las imágenes de aquella aparición que tanto ha lamentado la Casa Blanca. «Se equivocó entonces y se equivoca ahora», dirá el anuncio que prepara el grupo Americanos Unidos por el Cambio.

Al contraataque, los grupos republicanos recogerán firmas «contra la rendición» bajo el eslogan de «si a ellos les falta valor, a nuestras tropas no, y merecen los recursos que necesitan para ganar esta guerra», adelanta el website conservador Townhall.com.

Mientras los demócratas se plantean cuál será su siguiente estrategia, obligados a redactar una nueva ley, la Casa Blanca lamentó en un comunicado el triunfo de «una legislación decepcionante que insiste en poner una fecha de rendición, ata las manos a nuestros generales e incluye miles de millones de dólares para gastos que nada tienen que ver con la guerra», dijo la portavoz Dana Perino. «El presidente es un hombre de principios y no va a cambiar de opinión con las encuestas», añadió.

Mientras dure el pulso entre el Congreso y la Casa Blanca, el reloj y los fondos siguen corriendo en el Pentágono, que ha gastado ya 295.000 millones de euros en esta guerra. La Oficina Presupuestaria del Congreso calcula que la administración militar puede tapar parches hasta junio con el presupuesto destinado para final de año. Si para entonces todavía no se ha aprobado una nueva partida económica, el Congreso podría autorizarle a disponer de fondos limitados a otras actividades, con lo que se estiraría la guerra tres semanas más durante julio. A partir de ahí, no habría de dónde sacar. La Casa Blanca sabe que si se llega a esa situación de dejar a las tropas sin suministro ni reemplazos el desgaste político sería para los demócratas. Y a un año y medio de las elecciones, nadie espera que sean capaces de asumir ese riesgo.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS