Viernes, 27 de abril de 2007
Registro Hemeroteca

en

EDICIÓN IMPRESA

FOTOGRAFÍA SALA KUBO
Isabel Muñoz, la mirada humana
La fotógrafa presenta una antológica de su obra donde el cuerpo es el hilo conductor
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
LA EXPOSICIÓN
Título: Antológica de Isabel Muñoz

Contenido: 250 fotografías repartida en series como La memoria de Bam, Irán; Naranjeras, Tribus Surma. Etiopía, Omo River. Etiopía, Burkina, Masa, Saholín, Danza Cubana, Contorsionistas, Capoeira, y Maras

Fecha: Hasta el 24 de junio

Horario: Todos los días de 11.30 a 13.30 horas y de 17.00 a 21.00

Lugar: Sala Kubo

Organiza: Kutxa y la editorial Lunwerg.

Publicidad

SAN SEBASTIÁN. DV. Unos labios con forma de corazón en blanco y negro de los que no se sabe si son de hombre o de mujer, si pertenecen a un vivo o a muerto, sólo que son de una persona negra. Ésta es una de las imágenes favoritas de Isabel Muñoz (Barcelona, 1950) y la que ilustra la exposición antológica de su obra que ayer se inauguró en la Sala Kubo. La artista llegó por la mañana con el tiempo justo para hacer un recorrido con la prensa por la muestra y no había visto el montaje. La forma de expresar su entusiasmo por el resultado -«es un regalo»-, reflejaba parte de la personalidad que transmite a su trabajo: «En esta antología sólo pretendo devolver a la fotografía lo que ella me ha dado. Es mi vida. Me gusta contar historias, hablar del ser humano, de la dignidad y de los sentimientos. Sacar hasta de los momentos más oscuros una parte positiva. El cuerpo es una excusa para hablar de las cosas que me gustan».

Son 250 fotografías repartidas en varias series que tienen un elemento común, la interacción del cuerpo humano en el entorno. Son una especie de estudios antropológicos, en muchos casos sobre situaciones límite o fuera de las convenciones de la vida cotidiana. Pero también hay otro punto afín a casi todas las imágenes, en la mayoría de las ocasiones la fotógrafa no muestra los ojos de los personajes. «Me gusta dejar la imagen abierta para que el público le de su propia interpretación y los ojos marcan mucho, dicen todo de una persona. Una niña puede estar riendo, pero su mirada puede reflejar una profunda tristeza. Su corazón no va a sonreír nunca».

Muñoz trabaja con series que nunca cierra, «porque siempre hay algo más que contar sobre estos temas», y aunque prepara mucho las imágenes, «el azar tiene una gran importancia en mi obra. Estoy segura de que los temas no los elijo yo, ellos me eligen a mí». El olvido de los pueblos que han sufrido una gran tragedia se refleja en La memoria de Bam. Irán; el abuso sexual de menores, permitido por la sociedad, en Camboya aparece en Naranjeras; la dignidad y la elegancia de pueblos que no han sido contaminados por el primer mundo se muestra en las imágenes de Tribu Surma y Omo River, ambas tomadas en Etiopía; la violencia de las bandas latinoamericanas está en Maras; los sufrimientos que deben pasar los niños de los circos chinos para alcanzar grados inimaginables de elasticidad ,en Contorsionistas; la sensualidad y un homenaje a sus padres en Tango.... son algunas de las temáticas que se han recopilado en esta antológica. Detrás de todas ellas hay una historia que Muñoz cuenta con vehemencia, y en algunos casos llega a emocionarse al recordar a los protagonistas de las imágenes que en más de una ocasión ya han fallecido. «Todo mi trabajo debe pasar por el filtro del corazón», resume..

Siguiendo con el azar, ayer recordaba que fue a Camboya para realizar una serie sobre el tráfico y la esclavitud de niños, pero le pusieron muchas trabas y no lo pudo hacer. Entonces se cruzó en su camino Somaly Man, creadora de la ONG Afsip que recorre el país recuperando a las niñas conocidas como naranjeras. «Están expuestas en las calles con unas naranjas, pero no las venden, sino que las que están a la venta son ellas. La sociedad permite que crías de hasta cuatro años sean compradas porque tienen la creencia que si las desvirgan siendo tan pequeñas se les contagiará su juventud. Muchas de las que he retratado están muertas porque les contagiaron el sida». En la serie Camboya incluye imágenes de cómo eran algunas jóvenes prostitutas hace cinco años y en la actualidad.

Platino

La factura es clásica para mostrar de la forma más realista posible el mundo, aunque rezuma romanticismo e idealismo, en parte gracias a la técnica. «Los medios digitales nos están haciendo vivir una revolución similar a la de los primeros fotógrafos del siglo XIX». Las fotografías que hace son contactos de gran formato, realizados por la artista directamente del negativo, utilizando el antiguo proceso del platino. Ella misma se prepara el papel aplicándole, como si de una pintura se tratase, una solución de platino. Más tarde, los negativos, que deben tener el mismo tamaño de la fotografía final, se ponen en contacto directo con el papel preparado para ser expuestos a la luz bajo una gran prensa de contactos. Una vez terminado este proceso, las imágenes son reveladas y lavadas a mano en grandes bandejas. Este minucioso y laborioso procedimiento proporciona a las imágenes una riqueza de tono y textura que resultan muy difíciles de lograr por otro método.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS