MADRID. La cocaína, la droga de mayor pujanza en los últimos años en España, podría presentar pronto otra faz aún más peligrosa, el 'crack'. La ministra de Sanidad, Elena Salgado, alertó ayer del riesgo de incremento del consumo en España de este derivado, vertiginosamente adictivo y devastador. Su departamento activará en breve un plan específico contra el consumo de cocaína en todas sus variantes, que incidirá en el control de la oferta, en la investigación sobre sus efectos en la salud y posibles métodos para facilitar la deshabituación.
De momento los indicios detectados son «leves», pero la amenaza y los antecedentes en otros países con el 'crack' obligan a extremar la vigilancia. El 'crack', la llamada base libre o pasta de la cocaína, es conocida como la 'coca de los pobres', más barata en origen que el 'polvo blanco' o droga de los ejecutivos. Se fuma con una cánula hueca a modo de pipa que ayuda al humo a llegar directo a los alvéolos pulmonares, como el tabaco, y entrar de inmediato en el torrente sanguíneo.
Potente y rápido
Es muy potente pero sus efectos pasan pronto y enseguida el cerebro exige más. «Es una droga muy agresiva, especialmente adictiva y, por leves que sean los indicios, queremos adelantarnos», dijo la ministra ante la comisión parlamentaria que trata el problema de las drogas.
Salgado compareció para analizar la última Encuesta Domiciliaria 2006 sobre Alcohol y Drogas y detallar las actuaciones previstas. Los resultados difundidos en diciembre pasado mostraban un estancamiento del cannabis, aún la droga ilegal más consumida en España, y el aumento desbocado de la cocaína, cuyo consumo se ha doblado desde 1999 y coloca a España en el segundo lugar de Europa, tras el Reino Unido. El 7% de la población española ha catado alguna vez la cocaína. COLPISA