MADRID/LONDRES. DV. La primer gran puja en el sector bancario europeo está en marcha. El objetivo es el holandés ABN-Amro, presente en 53 países de los cinco continentes, con 4.500 oficinas y 105.000 empleados, que presta servicios a 20 millones de clientes. El banco Santander, junto a Royal Bank of Scotland y el belga Fortis intentan levantarle la pieza a Barclays con una oferta de compra, en efectivo y en acciones, que eleva su propuesta en un 13%. Los inversores celebraron la iniciativa: Santander cerró en Bolsa con una subida del 1,12%, hasta los 13,51 euros por acción, mientras el Ibex 35 del mercado español se revalorizó apenas un 0,29%.
Mientras Barclays había propuesto pagar 36,25 euros por acción, parte en acciones, el consorcio hispano-británico-belga sube a 39 euros, un 70% en efectivo y el resto en títulos del Royal. El precio de la oferta incluye el dividendo final de 0,60 euros por acción con cargo a 2006.
El valor reconocido al grupo holandés por el consorcio asciende a 72.267 millones, frente a los 67.000 millones de la iniciativa de Barclays y el consorcio ha sido invitado por la cúpula de ABN-Amro a informar con detalle de su propuesta en un encuentro a celebrar hoy. La batalla abierta tiene una pieza clave, el norteamericano LaSalle Bank, el principal objetivo de Royal, cuya propiedad se ha convertido en la llave de la operación, porque Bank of America tiene derecho de tanteo para adquirirlo.
Puja por LaSalle
El ABN-Amro ha abierto la puja e invitado a quienes estén dispuestos a ofrecer más dinero por el LaSalle a darse a conocer antes del 6 de mayo. Transcurrido ese plazo, el Bank of America puede igualar la propuesta. Si lo hace, se quedará con LaSalle, sin apelación posible. La filial con sede en Chicago vale unos 17.000 millones de euros y aporta al grupo holandés el 28% del beneficio con una contribución limitada al 18% de los ingresos.
Hasta Edimburgo se desplazaron ayer el presidente del Santander, Emilio Botín, el consejero delegado de Fortis y el primer ejecutivo del Royal, Fred Goodwin. Este último aseguró en conferencia de prensa que los fondos para pagar la opa están disponibles, y declinó cualquier precisión sobre el posterior reparto de activos entre entidades.
Goodwin se limitó a decir que no existe solapamientos de intereses. Los analistas interpretan que los objetivos del Santander son el italiano Antonveneta y la posición de ABN-Amro en Brasil, mientras la aspiración del Royal está volcada en Estados Unidos y la de Fortis en la red de banca comercial del grupo en Holanda.
Para Emilio Botín, presidente del Santander, un eventual acuerdo será «muy positivo»para todos los socios, así como para los accionistas de todas las compañías implicadas. El responsable del banco cántabro resaltó, al igual que sus socios, el deseo de que su propuesta sea considerada «constructiva» y elaborada desde una base «amistosa».
El competidor Barclays no comentó la contraoferta.